HOMENAJE AL MAESTRO JORGE MALDONADO MANJARREZ

HOMENAJE AL MAESTRO JORGE MALDONADO MANJARREZ, (Primer aniversario de su fallecimiento)

Por Pedro Almarales Fandiño y Sigifredo Constante Babilonia

El 13 de julio, se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Jorge Enrique Maldonado Manjarrez, un maestro que traspasó las fronteras de la escuela, para construir el paradigma, de lo que para él debía ser el maestro de español de los últimos tiempos, tiempos difíciles como el mismo lo sostenía en sus escritos; “vivimos tiempos apocalípticos, tiempos en que se pisotean los principios de le fe católica, tiempos en que se han perdido o trastocado los valores humanos, tiempos en que la corrupción campea por todas partes, tiempos tan difíciles, que hasta la sal se corrompe”.

Nacido en un 11 de diciembre de 1941 en cuna humilde en la histórica ciudad de Ciénaga Magdalena, en el hogar formado por José Maldonado y Isabel Manjares, Nacido en esa fecha cuando después de tantos años, los charcos de sangre derramada por los muertos de la masacre de las bananeras, aún no se habían secado totalmente, y los nubarrones y crespones negros de la violencia oscurecían el cielo Cienaguero.

Muy joven contrajo matrimonio con Leda Granados Manjarrés, una mujer abnegada, y consagrada a su hogar, de esa unión criado como buen caribeño con sustentos de los frutos del mar, tuvieron siete retoños: Alexandra, Liliana, Katia, Ivonne e Irina Paola, y Jorge y Carlos, los encargados de que el ilustre apellido Maldonado, no desapareciera como estirpe familiar, como él lo decía cuando departíamos en las tertulias y nos ilustraba con los comentarios de las obras de los escritores y poetas cienagueros: Los hermanos Darío y Pablo Torregrosa Pérez, Álvaro Asprilla Zabaraín, Álvaro Cepeda Zamudio, Ricardo Barrios Zuluaga, Fernando Denis, entre otros.

No nació maestro ni árbitro de fútbol, se hizo maestro y arbitro (fue arbitro adscrito a la liga de futbol del Magdalena), y fueron los tropiezos que tuvo que derribar para lograr plasmar en realidad y alcanzar el objetivo propuesto ser maestro, y su larga periplo magisterial comenzó en una humilde escuela de la ciudad de Fundación Magdalena, y sacando la casta y fortaleza de la estirpe costeña, coronó la primera etapa de la que para él sería la más gloriosa e importante en su vida: SE FORMO COMO MAESTRO para la próximas generaciones.

Como buen ciclista de la cátedra que fue, le salieron propuestas como a los grandes de la historia, y entonces, comenzó a recorrer la costa llevando sus saberes a los niños de la provincia, fueron puntos de llegadas en su bicicleta magisterial: Morales (Bolívar), Pivijay, el Banco, Caracolicito. Roque de Alba (Guajira), Ciro Pupo (La Paz, Cesar), hasta llegar a Valledupar, donde impartió la cátedra en el Prudencia Daza, Colegio Upar, Colegio Club de Leones, Valle Meza, (Centro educativo al que le regalo desinteresadamente la letra para las notas marciales del Himno del Colegio), y finalmente para coronar su carrera como docente aterrizó en el glorioso Instituto Técnico Pedro Castro Monsalvo, más conocido como INSTPECAM, donde conjuntamente con otros compañeros hicimos parte de la época dorada del esplendor instpecamista, donde bajo la égida acertada de Víctor Meza Bornachera, llegamos a convertir a este sacro santo centro del saber, como el más importante de la región, que tiempos tan hermosos aquellos.

Al final para terminar este relato, tenemos que decir a manera de despedida, que Jorge Maldonado Manjares dejo todo un legado como docente, el cual como decía el gran Bertolt Brecht.:” Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son muy buenos, pero los hay que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”, y uno de esos luchadores de toda la vida fuiste tú, por eso aún después de muerto, eres imprescindible para rememorar la historia de los pueblos, y la educación en el Cesar, por el legado que dejaste para la posteridad de la docencia en el departamento.

Por todo lo anterior sabemos que estas en el cielo al lado de nuestro Padre Celestial, celebrando con él las bodas del cordero, y con la voz melodiosa de Diomedes y Rafael Orozco, las notas sentidas del acordeón de Juancho Roys, el resonar de la caja de Cirino Castilla, y el rasca rasca de la guacharaca de Denías Lúquez, estarás desde allá, componiendo y entonando para nosotros mil cánticos de amor y vida. LOA A TI MAESTRO.

Valledupar, 13 de julio de 2019.

2 comentarios

  • Luis Alberto Padilla.

    Gran maestro.Paz en su tumba.

    Me gusta

  • Amigos Pedro Almarales y Sigifredo Constante, gracias infinitas por este homenaje que le brindan a mi hermano Jorge Maldonado Manjarrez, virtuosamente entrelazan su labor con poesía y mucho magnetismo que lo engrandece. Esa labor que en la casta Maldonado Manjarrez, compuesta por nueve hermanos, fue una de sus directrices, siendo maestros casi todos, por no decir todos; porque cada uno en sus labores profesionales, tenía algo que ver con la educación, fue desempeñada con mucha entrega y amor, formando ciudadanos para desempeñarse en la sociedad con responsabilidad y ánimo de mejorarla. Sus lindas palabras entristecieron mi alma y muchas lágrimas fueron derramadas. Paz en la tumba de Jorge y a ustedes les deseo seguir adelante en su labor personal y social. Margarita Maldonado de Olaya.

    Me gusta

Responder a Luis Alberto Padilla. Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.