Adolfo Pacheco Anillo

Perfil

Adolfo nació en el municipio de San Jacinto el 8 de agosto de 1940, sus padres fueron Miguel Pacheco y Mercedes Anillo.

Adolfo, es una mezcla de blanco con negro e indígena. A lo largo de su vida ha estudiado el origen de sus antepasados. Su bisabuelo paterno era de Ocaña y llegó a San Jacinto, alrededor de 1850, durante la fiebre del tabaco, era blanco y pecoso, probablemente de ascendencia española, varios años después se casó con Crucita Estrada, una negra recién liberada de la esclavitud.

Su abuelo paterno, Laureano Antonio Pacheco Estrada, fue quien descubrió en él su inclinación por la música, él era tamborero de gaita. La madre de Adolfo cantaba a voz, pasillos, vals y boleros, en su casa; de sus recuerdos infantiles aún tiene fresco en su memoria el primer verso que hizo a los seis años de edad, que es un canto indio en ritmo de puya “Mazamorrita cruda”, y que años después terminaría de componerlo.

Estudió Derecho en la Universidad de Cartagena, iniciando los estudios correspondientes en 1976, terminándolos en 1980 y graduándose en 1983.

Después de que el sanjacintero Adolfo Pacheco Anillo saboreara la fama como el compositor de los Montes de María y se internacionalizara con La hamaca grande, El viejo Miguel, El mochuelo y Mercedes, entre otras canciones, cayó en cuenta de que su papá tenía razón: debía estudiar Derecho. Fue por ello que ingresó a la Universidad de Cartagena a los treinta y seis años de edad y se graduó de abogado a los cuarenta y tres años.

En su juventud sólo soñaba con ser músico; y el viejo Miguel (su papá), a quien le compuso precisamente la canción que se titula así, se empecinó en no apoyarlo. Él asociaba la música con el ron.

Y así se la pasó hasta que un día tuvo que aceptar que su hijo había nacido para la música. Todo se dio cuando el negocio de víveres que tenía en San Jacinto empezó a decaer. Para ese entonces, Adolfo había terminado su bachillerato en el Colegio Fernández Baena en Cartagena y estaba estudiando Ingeniería Civil en la Universidad Javeriana en Bogotá, donde cursó hasta segundo año y de paso aprovechó sus ratos libres para tomar clases de guitarra.

El viejo Miguel tenía que sostener a cuatro mujeres que le habían dado diecisiete hijos y no podía seguir costeando sus estudios en la capital. Esta situación obligó a Adolfo a regresar a su pueblo, donde empezó a trabajar como maestro de primaria.

El magisterio lo alternó con la música. No paraba de componer canciones, y los fines de semana los dedicaba a cantar sus temas en los pueblos aledaños, al lado de sus entrañables amigos Nasser Sir (guitarrista de Los Isleños), Nelson Díaz (saxofonista), Andrés Landero (acordeonero y cantante) y su compadre Ramón Vargas. De la gran amistad que tuvo con el último de ellos nació en 1969 la célebre canción La hamaca grande. Fue a raíz de la exigencia de su compadre, de que Adolfo le compusiera un vallenato. Por eso la primera versión de esta canción decía: Compadre Ramón no me esté diciendo que yo le componga vallenato al son.

Después la cambió por la que hoy es el paseo que lo ha hecho famoso en el mundo hispano y lo han grabado Andrés Landero, Johnny Ventura y Carlos Vives. El título del tema se lo puso Edgardo Pereira durante una parranda en su finca en San Jacinto. Él dijo: Pero si el nombre está en la canción. La hamaca grande.

Cada composición de Adolfo, de las ciento veintiséis que lleva grabadas, tiene su propia historia. El viejo Miguel es un canto a la nostalgia. El tema lo escribió cuando su papá dejó al pueblo por la ciudad. Escogió a Barranquilla, y allá en San Jacinto se quedó él, con muchos de sus hermanos, y su mamá, Mercedes, quien fue la primera que se fue pal» cementerio.

Mercedes es, para él, un nombre dulce. Representa la bondad de una madre. Así también se llama la última mujer del viejo Miguel, a quien aprendió a querer porque cuidó a su padre durante sus últimos años. Con ese nombre bautizó una canción que le hizo a una novia que no quería que le divulgara su identidad. Fue un amor frustrado, antes de su matrimonio. Porque desde el momento en que conoció a Ladys, su vida cambió.

Adolfo es una mezcla de blanco con negro e indígena. A lo largo de su vida ha estudiado el origen de sus antepasados. Mi bisabuelo paterno era de Ocaña y llegó a San Jacinto, por allá en 1850, durante la fiebre del tabaco. Era blanco y pecoso, y varios años después se casó con Crucita Estrada, una negra recién liberada de la esclavitud. Ella se hizo famosa porque hacía unos bollos deliciosos.

Su abuelo paterno, Laureano Antonio Pacheco, fue quien descubrió en él su inclinación por la música. Era tambolero de gaita. Y su mamá cantaba a voz en cuello, pasillos, vals y boleros, pero en el patio de su casa. De sus recuerdos infantiles aún tiene fresco en su memoria el primer verso que hizo a los seis años de edad. Es un canto indio en ritmo de puya, y que algún día terminará de componerlo.

Los temas de este maestro del folclor han sido grabados además por Otto Serje y Rafael Ricardo, Nelson Henríquez, Daniel Celedón e Ismael Rudas, Los Hermanos Zuleta, Diomedes Díaz, Carlos Vives, Johnny Ventura, Los Melódicos y Moisés Angulo.

Aparte de la música, Adolfo es un enamorado de la política. Fue Concejal de San Jacinto, Diputado del Departamento de Bolívar, Secretario de la Asamblea de Bolívar y Director de Tránsito de Bolívar .

Este es el perfil de Adolfo Pacheco, el compositor sabanero a quien la musa le llega de los Montes María; y de cada estado de inspiración siempre hay una producción poética, como lo es él en toda la esencia de su ser.

Adolfo Pacheco Anillo, acordeón de oro 2018

El juglar será homenajeado en la XVII edición del festival de música vallenata a realizarse en B/quilla.

Barranquilla es también territorio vallenato. Bajo esta consigna se creó en el 2001 el Festival Distrital de Música de Acordeón en el que folcloristas y conocedores decidieron darle un espacio en la agenda de la ciudad a uno de los géneros más importantes del Caribe colombiano.

Este año se realiza la edición número XVII y el homenajeado será el juglar vallenato Adolfo Pacheco Anillo, que celebra 60 años de carrera artística y 50 de su obra cumbre: La hamaca grande.

En ediciones anteriores el festival le ha rendido tributo a la vida y obra de maestros como: Daniel Celedón, Marcos Díaz, Fredy Peralta, Enrique Díaz, Lisandro Meza, Leandro Díaz y Armando Zabaleta, entre otros, según Balmer Sajona, representante legal de Fesdimac, la fundación que organiza este evento vallenato. El homenajeado como de costumbre recibirá como galardón el Acordeón de Oro.

El festival tiene la misión de rescatar el folclor vallenato y sembrar la semilla musical en las nuevas generaciones mediante un concurso que se inició ayer y se extenderá hasta mañana para deleitar al público con el sonido del acordeón en los aires puya, paseo, merengue y son.

Ayer se realizó la final de la categoría infantil y juvenil y hoy se darán a conocer los ganadores. Asimismo, se llevará a cabo la primera eliminatoria de la categoría profesional y la escuela de talentos de la fundación dará una muestra de pura del folclor del Valle de Upar en la sede principal de Fesdimac.

Mañana en el emblemático Hotel El Prado se realizará un concierto de compositores y la final de la categoría profesional en honor a Adolfo Pacheco.

“Esta presentación será a las 6:00 de la tarde, en la gran pista del hotel, allí entonarán sus obras musicales para darle protagonismo a la historia del vallenato. También estarán cantando los compositores: Gustavo Gutiérrez, Daniel Celedón, Marcos Díaz, Marciano Martínez, Roberto Calderón, Rafael Manjarrez, Sergio Moya, Camilo Namen, Leo Durán y Robert Oñate, entre otros”, agregó Sajona.

POR:KERYL BRODMEIER |EL HERALDO

Un homenaje a la leyenda viva Adolfo Echeverría

En el Rancho Currambero, este siete de diciembre, grupos musicales se presentarán para exaltar el trabajo del cantautor barranquillero.

El maestro Adolfo Echeverría está considerado como uno de los compositores más célebres de Colombia, con más de 2.800 canciones, entre las que se encuentran Amaneciendo, Las cuatro fiestas y Gloria Peña, entre otros importantes éxitos, que todavía resuenan en las emisoras de la región.

El celebre compositor, nacido el 3 de septiembre de 1934 y criado en el barrio San Roque de Barranquilla, fue intervenido en dos ocasiones en marzo de este año para amputarle sus piernas debido a una obstrucción arterial en los miembros inferiores, según pudo corroborar en su momento el médico Carlos Severini.

La esposa del artista, Anastasia Arrieta, organizó ayer una rueda de prensa para recaudar fondos por la salud del maestro.

“Adolfo Echeverría está estable porque papá Dios está con nosotros. Pero tenemos el diagnóstico de los especialistas que lo atendieron, dijeron que teníamos que esperar la hora cero en casa y me dieron una orden para que una enfermera lo atendiera las 24 horas por un año‘, contó

Añade que esto “no se ha hecho efectivo porque Cafesalud desapareció y la que lo reemplazó fue Medimás, y tiene demasiadas demandas. Yo no tengo tiempo para seguir haciendo más demandas, por eso lo tengo en la casa, pero los ahorros se han acabado y no tengo dinero para los insumos que son bastantes: Ensure, pañales, guantes y gastrectomía. Todo se ha acabado”.

El Rancho Currambero, lugar insignia de Barranquilla, fue el elegido para convocar a los medios de comunicación y rendirle allí un sentido homenaje al maestro este siete de diciembre con el acompañamiento musical de Charly Gómez, los hijos del Gallo Giro y Ana Echeverría, su hija.

La esposa del maestro Echeverría aseguró que el evento servirá para la consecución de recursos económicos para los gastos de la salud del cantautor.

“Robinson Albor, dueño del Rancho, me va a regalar la taquilla el siete para amanecer ocho y las orquestas me han dicho que me van ayudar a animar la fiesta. La idea es que la gente se acerque y pague un bono de 20.000 pesos, y así sacar adelante al músico barranquillero. Quiero que sus últimos momentos sean de alegría, satisfacción y de amor”, dijo la esposa de Echeverría.

Por su parte, el propietario del Rancho Currambero explicó que “hay que rendirle un homenaje a la leyenda viva, por eso nosotros le abrimos las puertas a Anastasia para que se hiciera la fiesta aquí. Nos une una amistad de muchos años, de barrio. El maestro Adolfo nos acompañó cuando el rancho tenía sus inicios”.

Libro sobre Echeverría.El próximo año Anastasia Arrieta lanzará un libro titulado “Como nacen las canciones y cómo mueren los cantores: Adolfo Echeverría”, allí contará la historia de su esposo, uno de los grandes íconos de la música colombiana.

POR: HELLEN BENAVIDES

 

 

Adolfo Pachecho, un juglar sabanero

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

la-hamaca-grandeAdolfo Pachecho Anillo

Por iniciativa del Periodista y Docente universitario Nahún Sánchez Castilla, respaldado por las Directivas de la UFPS-Ocaña, se llevó a cabo el jueves 30 de septiembre del 2016, en el Auditorio de la Escuela de Bellas Artes de la ciudad de Ocaña (Norte de Santander), un acto sencillo pero de gran valor e interés, para todos aquellos que valoramos las raíces músico-culturales, del folclor colombiano: un conversatorio con el juglar sabaneroAdolfo Pacheco. Seguir leyendo «Adolfo Pachecho, un juglar sabanero»

Festival del Río Magdalena le rinde homenaje a Adolfo Pacheco

 Adolfo Pacheco, l 8 de agosto de 1940 en San Jacinto.
Adolfo Pacheco, 8 de agosto de 1940 en San Jacinto.


Los honores al compositor de ‘La hamaca grande’ se harán del 13 al 16 de octubre en Barrancabermeja.

Adolfo Pacheco, el versátil cantautor de los Montes de María, está más vigente que nunca. El pasado 8 de agosto festejó su cumpleaños, número 76; una semana más tarde fue coronado Rey de Reyes de la Canción Inédita del Festival Bolivarense del Acordeón en Arjona, y, como si fuera poco, del 13 al 16 de octubre recibirá un gran homenaje en la trigésima primera edición del Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena, en Barrancabermeja. Seguir leyendo «Festival del Río Magdalena le rinde homenaje a Adolfo Pacheco»

“El Festival Vallenato es la directriz más grande que tiene la auténtica música vallenata”, Adolfo Pacheco

 

Adolfo Pacheco Anillo
Adolfo Pacheco Anillo

El compositor Adolfo Pacheco Anillo, exaltó el trabajo que viene cumpliendo la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata al sacar adelante el máximo evento que conserva y promueve la auténtica música vallenata. Seguir leyendo «“El Festival Vallenato es la directriz más grande que tiene la auténtica música vallenata”, Adolfo Pacheco»