HOMENAJE A JHON JAIRO DAZA MORALES

MI CRONICA SABATINA

Valledupar 12 de marzo del 2022


Hoy homenaje póstumo a un sobrino: Amoroso, Familiar, Creativo, Trabajador, Brillante, Explorador, Inteligente, Divertido, ah…Invitó a su compañera de vida madre de sus dos últimas hijas al cerro de la falda ubicado cerca de la Junta La Guajira, y en su cima delante de su hija Verónica le propuso matrimonio y le hizo entrega del anillo de compromiso:

JHON JAIRO DAZA MORALES.

En un 23 de febrero del año 1977 una noche llena de estrellas y de luna llena, nace un niño alegre, inquieto, carismático, quien se hacía querer de todo el mundo, pue lo que tenía lo compartía sin importarle quedarse Él sin nada (herencia de su abuela Yiya).

Sus padres son: Jairo de Jesús Daza Hinojosa y Nidia Esther Morales Miranda, tiene dos hermanos: Jorge Luis (Vivi) y María de los Ángeles Daza Morales (La Nena).

John Jairo es padre de tres preciosas niñas: María de los Ángeles Daza Annichiarico, Verónica Isabel y Valery Isabel Daza Barahona; las dos últimas nacieron de la unión con su compañera: Justa Yarley Barahona, conocida popularmente como “la mona”.

Sus estudios de primaria los realizó en Becerril Departamento del Cesar en el colegio Fidel Torres Hernández, el bachillerato en el colegio Hugues Manuel Lacouture de la Junta la Guajira, viviendo en la casa de su adorada abuela Dilia María Hinojosa Sierra, quien hizo de acudiente.

La infancia de mi inolvidable sobrino transcurrió llena de paisajes de cultivos de algodón, sorgo, y pastizales de guinea y bufel, pues su papá laboraba en la finca Santa Eulalia jurisdicción de Becerril Cesar, de propiedad de nuestro tío Tobías Hinojosa, había mucho ganado, y también maquinaria agrícola para preparar más de 500 hectáreas de tierra que se sembraban de algodón todos los años, en una ocasión que fui a visitar a mi hermano Jairo a dicha finca jugando con mi sobrino le di un pellizco en un lunar y fue llorando donde su mamá diciéndole que le había hecho una pequeña herida y resulta que era un lunar, que Él no sabía que lo tenía, su madre le explicó que era algo natural de nacimiento.

John Jairo era gago herencia de los Hinojosa, cuenta uno de sus entrañables amigos Saúl que una vez Nidia su madre llegó llorando al Colegio diciendo que su hijo no quería volver al colegio, pues le daba pena y le preocupaba que se burlaran de Él, ese acontecimiento fue el inicio de una gran amistad que solo separo la muerte entre Saúl, Yobani, Alexis y John, desde ese día se unió el gago a la pandilla, compuesta por estos cuatro personajes quienes compartieron travesuras y aventuras a granel, a John le fascinaba que le dijeran Power, se auto bautizó así, sus parceros no le decían otro nombre, lo consideraban el eterno Capitán Power. La mayoría de sus aventuras fueron en el campo, disfrutaban los baños en el rio maracas, cierto día encontraron un árbol de mamón muy frondoso y con su cosecha a plenitud estaba súper cargado, a Power se le ocurrió enseguida que con esa fruta tan apetecida y regalada tenían la oportunidad de un gran negocio en el colegio, aquí vamos es hacer billete pues Yo necesito comprar un Mitsubishi, era su sueño, desde aquel día casi no llevaban cuadernos ni libros solo mamones, los vendían en bolsas de hielo en recreo, las ventas iban creciendo cada vez más, con ese lucrativo negocio, se daban sus gustos y ahorraban para la compra del Montero Mitsubishi, con lo que no contaba la pandilla era que en  una recocha colegial de las que nunca faltan empezaron a tirar pepas de mamón y una de ellas impacto a una compañera y por poco le saca un ojo, esta jovencita denunció ante las directivas del plantel a los cuatro intrépidos mercaderes de mamones, revisaron sus bolsos y les decomisaron el abundante cargamento, les prohibieron seguir con aquella venta tan gananciosa, siguieron visitando los montes, debían cambiar de estrategias, de repente el Capitán comenzó a gritar lo encontré, lo encontré, era un árbol de guamas silvestres full, ahora si vamos a poder comprar el Mitsubishi.

La compañera de John, nos comenta: en la casa sus hijas y Yo le decíamos “Pa”, era nuestro hombre de la carita feliz, en todas partes dejaba su marca, una carita feliz, así lo recordamos eso nos identificaba, la sobrina le decía el tío feliz, lo amamos de aquí al infinito y hasta más allá, mi gran amor, padre de mis dos hijas, nos conocimos en el año 2004, y a principio del 2005 ya vivíamos, fue un amor pleno, y Dios nos bendijo rápidamente regalándonos una hija Verónica Isabel, un gran padre John Jairo, gran amigo, gran cuñado, gran yerno, excelente compañero, inteligente, sabio, sutil, ágil, muy carismático, le encantaban las mujeres, adoraba los niños, buen tío, vivimos muchos momentos gratos y guardo de Él los mejores recuerdos, hasta los disgustos los recordamos y reímos de sus ocurrencias, apasionado por sus dos hijas, era quien las matriculaba, el que asistía a las reuniones, era un acudiente perfecto, no fallaba jamás a un compromiso relacionado con sus hijas, las llevaba al parque, programaba paseos con Ellas, hasta al banco iba con Ellas, no entiendo que pudo haber pasado en ese fatídico accidente, si era tan  piloso, todavía no me explico, su partida me dolió y me sigue doliendo termina diciendo.

Su hija Verónica nunca olvida su viaje al cerro de la falda, la invitó su padre, y grabó un video, su papá llevo una cartelera y un anillo, y en dicha escena emocionante le pidió a su mamá se casara con Él, lloró a mares súper emocionada.

Su mamá dice: mi hijo era un ser humano intachable, muy noble, con un corazón grande, inmenso, muy caritativo, servicial, enamorado de la vida, nunca habló de la muerte, tenía muchos sueños, fue un excelente hijo, no tengo una sola queja de Él, vivía pendiente de lo que necesitara su Papá y su Mamá, los llamaba a cada rato, nos preguntaba si ya habíamos comido, y hasta si nos habíamos bañado, difícil encontrar un padre como Él, sus nietas tuvieron el mejor padre, cariñoso y complaciente, les limpiaba los zapatos, les ponía las moñitas, pendiente de sus citas médicas, adoraba a su única hermana, y a su primera hija la bautizó María de los Ángeles en su honor, le decía nena, a su segunda hija la programó que naciera el 15 de septiembre para que cumpliera años junto a su queridísima hermana, y le pidió que le bautizara la tercera, esos eran amores de los que ya no vienen incondicionales, con su hermano Jorge jamás discutió, echaba bromas con su mamá, la picaba para ver sus reacciones y reía, a carcajadas, dice Nidia que su hijo era muy servicial, llegaba alguien vendiendo tamales por ejemplo, y se los compraba todos porque había que colaborar, les daba el valor  total y les decía tu veras si quieres seguir vendiendo, cuando salía a comprar algo si veía a alguien necesitado le regalaba el dinero y decía después compro eso, esta persona está más urgida que Yo, por eso dice su mami, esta muerte ha sido demasiado impactante mi hijo no merecía morir todavía, no me acostumbro a vivir sin Él, era mi amor lo más lindo que Yo tenía, termina diciendo, murió el hombre más complaciente que existía sobre la tierra.

Su Padre afirma: murió mi apoyo, mi confidente, me consultaba y le consultaba todo, con su muerte murió parte de mi vida, me siento incompleto, fallo sin Él, no olvida una vez cuando ordeñaba que estaba su hijo pequeño, le cambio el alimento y lo acostumbró a tomar leche pura de vaca, teníamos muchos proyectos, lo más doloroso que hay en la vida es enterrar a un hijo, todavía no creo su muerte, con su fallecimiento se fue mi alegría, y mis ilusiones, lo peor que le puede suceder a uno es que se le muera un hijo, esto de verdad no tiene nombre termina su palabras llorando.

Su adorada hermana María de los Ángeles, lo recuerda a diario, lo consideraba la batuta de la familia, era su apoyo incondicional, tanto moral como económicamente, cualquier cosa que necesitara ella o su hija John estaba siempre ahí, su muerte ha sido el golpe más fuerte que ha recibido en su vida, le aportaba ideas para su negocio y trabajaba la madera como los dioses le construyo un portón precioso, que será un recuerdo eterno, no ha podido asimilar ni aceptar su inesperada muerte, le pide a Dios le dé conformidad y fortaleza, para soportar tan cruel dolor.

Escribir o hablar sobre mi sobrino, me llena de nostalgia en estos momentos, después de haber transcurrido apenas seis meses de su fallecimiento, me llamaba con frecuencia y me pedía opiniones sobre decisiones importantes de su vida, fue un ser humano original, decisivo, y con unas ganas inmensas de superarse, lo considero un afortunado pues a pesar de tener un buen trabajo, le salía otro, estando trabajando en la DPA, antigua Cicolac, lo llamaron del Cerrejón, y estando trabajando en Cerrejón lo requirieron de Drummond, tenía innumerables proyectos, en todos aparecía su Papá, me comentó un día, tío quiero hacer una casa campo en mazamorra, un predio familiar que heredamos de mi padre Laudelino Daza Mendoza, aspiro construir una casa con piscina y todo para que nuestros hijos y nietos y la familia en general nos reunamos los domingos y pasemos momentos especiales allá, lastima no le alcanzo el tiempo para concretar tantos sueños, en los días que ocurrió su fatal accidente estaba a punto de un ascenso en su empresa, pues tenía mucho tiempo de estar encargado de supervisor y lo iban a nombrar oficialmente, que hecho tan lamentable, en verdad toda nuestra familia esta compungida por este triste y doloroso suceso, el 7 de septiembre del año 2021 en la vía que conduce de Valledupar a Becerril entre Sandiego y Codazzi, luego de pasar la mañana en la capital del Cesar haciendo diligencias para celebrarle los 15 años a su hija Verónica, toma un automóvil de la cooperativa Cootracesar que viaja Valledupar – Becerril y viceversa en el departamento del Cesar, se estalla una llanta, no sé a qué velocidad iba dicho automotor lo cierto fue que mi querido sobrino llevó la peor parte y muere en el macabro accidente,  dejando una familia destrozada de la tristeza y el dolor, cuanto nos duele tu partida John, fuiste y seguirás siendo una persona valiosísima, que pesar que no pudiste estar en los 15 de tu preciosa hija, y peor aún que no podrás ver realizadas a tus tres adoraciones, tengo la certeza que estas gozando del cielo pues buen cristiano si fuiste, tu bondad era infinita, verdaderamente nos dejaste el alma herida, paz en tu tumba.

Escribió y narró para todos con afecto y cariño:

Dr.  José Jaime Daza Hinojosa
«El Juntero Futurista”.

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