La Luna ve primer brote de semilla de algodón

CHONGQING, 15 ene (Xinhua) — Una semilla de algodón, llevada a la Luna por la sonda china Chang’e-4, es la primera en brotar en el satélite natural de la Tierra, de acuerdo con los científicos de un experimento de minibiósfera realizado hoy martes.

Después de realizar el primer descenso suave en la cara oculta de la Luna, la misión Chang’e-4 llevó a cabo el primer experimento de minibiósfera sobre su superficie.

La sonda llevó, en un contenedor instalado en el módulo de aterrizaje, semillas de algodón, colza, papa y arabidopsis, así como huevos de la mosca de la fruta y algunas levaduras, para formar una minibiósfera simple, según Xie Gengxin, director de diseño del experimento, que depende de la Universidad de Chongqing, en el suroeste de China.

Las imágenes enviadas por la sonda mostraron que un brote de algodón ha crecido bien, aunque no revelaron el crecimiento de otras plantas.

El contenedor tiene forma cilíndrica y está hecho de una aleación de aluminio, mide 198 milímetros de alto y 173 de diámetro y tiene una masa de 2,6 kilos. Contiene agua, tierra, aire, dos pequeñas cámaras y un sistema de control térmico, detalló Xie.

Las cámaras sacaron más de 170 fotografías y las enviaron a la Tierra, señaló el equipo.

¿Por qué se eligieron estas especies?

Xie respondió que las patatas pueden ser un muy importante alimento para los viajeros espaciales del futuro. El periodo de crecimiento de la arabidopsis, una pequeña planta floral de la familia del repollo y la mostaza, es corto y fácil de observar. Las levaduras podrían permitir regular el dióxido de carbono y el oxígeno de la minibiosfera, y la mosca de la fruta, como consumidor, aportaría al proceso de fotosíntesis.

Los investigadores usaron técnicas biológicas para mantener en estado latente las semillas y los huevos durante los dos meses durante los que la sonda pasó por las revisiones finales en el centro de lanzamiento y los 20 días de viaje por el espacio.

Tras el aterrizaje, el 3 de enero, el centro de control de tierra ordenó a la sonda que regase las plantas para empezar el proceso de cultivo. Un tubo dirige la luz natural de la superficie de la luna al contenedor para permitir el crecimiento.

La sonda entró en «modo de reposo» el domingo con la llegada de la noche lunar, durante la cual la temperatura puede caer hasta los 170 grados bajo cero.

algodon_lunar«La vida en el contenedor no sobreviviría a la noche lunar», explicó Xie.

El experimento ya ha finalizado. Los organismos se descompondrán gradualmente en el contenedor, perfectamente aislado, y no afectarán al entorno lunar, indicó la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA, según sus siglas en inglés).

Aunque los astronautas de la Estación Espacial Internacional ya habían cultivado plantas y en el laboratorio espacial Tiangong-2 se plantó arroz y arabidopsis, esos experimentos se realizaron a órbitas terrestres bajas, a una altitud de unos 400 kilómetros. El entorno lunar, a 380.000 kilómetros de la Tierra, es más complejo.

«No teníamos experiencias similares y no podíamos simular elementos del entorno lunar como la microgravedad y la radiación cósmica», apuntó Xie.

Los investigadores confían en que el experimento les aporte conocimientos para construir una base lunar y una residencia en la luna en el largo plazo.

Xie dijo que el experimento quiso inspirar el entusiasmo de los jóvenes por la exploración espacial, y popularizar conocimientos científicos como el de la fotosíntesis.

chang-e-4El público, y en especial a la juventud, ha sido animado a participar en la misión Chang’e-4. La CNSA, el Ministerio de Educación, la Academia de Ciencias de China, la Asociación para la Ciencia y la Tecnología de China y otras organizaciones organizaron un concurso entre estudiantes de toda China en 2015 en el que pidieron ideas sobre qué introducir en el contenedor. La «minibiosfera lunar» fue el experimento elegido entre los más de 250 propuestos.

 

Equipos internacionales en sonda espacial china Chang’e-4 inician sus operaciones

La sonda espacial china Chang’e-4 comenzó a realizar una serie de tareas de investigación científica, en las cuales están involucradas múltiples países y organizaciones, desde su llegada el pasado 3 de enero a la cara oculta de la Luna, informó hoy jueves la Administración Nacional del Espacio de China.

La nave, compuesta por un módulo de alunizaje y un vehículo explorador, fue lanzada al espacio el 8 de diciembre de 2018.

El vehículo, denominado Yutu-2, dejó su primera huella sobre el satélite natural de la Tierra ya entrada la noche del 3 de enero, luego de separarse del vehículo de descenso.

Según un boletín publicado por la entidad, un detector de radiación de neutrones, desarrollado por Alemania, y uno de átomos neutros, integrado en el explorador, y desarrollado por Suecia, se han encendido para iniciar sus operaciones de prueba.

Los datos que recopilen serán enviados a la Tierra a través del satélite de retransmisión Queqiao (Puente de las Urracas, lugar ficticio de una leyenda china relacionada con la Luna), que fue lanzado al espacio en mayo de 2018. La información será estudiada de manera conjunta por científicos chinos y extranjeros.

La misión Chang’e-4, que incluye la sonda, Queqiao y un micro-satélite orbitando alrededor de la Luna, cuenta con cuatro cargas útiles, desarrolladas a través de la cooperación internacional, lo que ofrece más oportunidades a científicos de todo el mundo y combina los conocimientos humanos en la exploración espacial.

Queqiao lleva un instrumento radioastronómico de baja frecuencia desarrollado por Holanda. Además, tiene una fuente de calor radioisotópica, fruto de la cooperación sino-rusa, que apoyará a la sonda durante la noche lunar, que equivale a unos 14 días en la Tierra, y en la que la temperatura puede caer a 180 grados centígrados bajo cero.

La estación terrestre que China construyó en Argentina ha desempeñado un importante papel en el monitoreo y control de la misión, y las estaciones terrestres gestionadas por la Agencia Espacial Europea también darán apoyo.

El micro-satélite, que cuenta con una cámara hecha por Arabia Saudita, envió en junio de 2018 una foto en la que se pueden ver juntas la Tierra y la Luna.

La NASA, de Estados Unidos, también discutió su cooperación con la administración espacial china en la exploración lunar y del espacio profundo. Ambas partes han colaborado en el estudio del alunizaje de la sonda.

La entidad estadounidense ha ofrecido datos recabados por su Orbitador de Reconocimiento Lunar, y su contraparte china suministró la hora y ubicación del descenso.

T/ Xinhua
F/ Archivo