Un vallenato de más de 300 páginas

Por: Miguel Osorio Montoya

Marina Quintero llegó a Medellín en 1973, lista para comenzar una maestría en educación. A nadie le hubiera sorprendido verla llegar con dos grandes y pesadas maletas, como lo hizo. 

En ellas, pensaría un desprevenido, traía la ropa y lo necesario para asentarse en la ciudad. Sin embargo, una de las maletas, quizá la más abultada, sí sorprendería por su contenido: no traía en ella ropa ni medicamentos, tampoco libros u objetos domésticos. Venía repleta de música, más de 50 long plays vallenatos que eran tan importantes para su vida como las prendas que llevaba puesta.

En ese lejano año 73 ya Marina era una conocedora de la música vallenata: había escuchado a los juglares de la provincia y prestaba especial atención a las bucólicas letras de sus canciones. 

Ahora, 46 años después de su llegada a la capital antioqueña, relanzó su libro Juglares y trovadores del caribe colombiano, un completo estudio de la música vallenata tradicional, sus intérpretes, las letras de sus canciones y el contexto geográfico de la vieja región del Magdalena Grande.

Comenzaron a parrandear a esa hora. Me le acerqué a Escalona con mucho respeto, me presenté y, aunque las mujeres no hacían parte de las parrandas, me dejaron quedarme con ellos. Fue un momento soñado

El texto, editado por la facultad de educación de la universidad de Antioquia, en donde Marina es profesora, tiene un apellido: ‘Trashumancia, poesía y canción’. Por eso, comienza con una detallada descripción de los atributos de los juglares del caribe colombiano, esos hombres de campo que, con acordeón al hombro, trasegaban caminos de herrería, cruzaban ríos y atravesaban sabanas para contar las noticias de la región al ritmo de música de acordeón. 

Marina dice que el proceso de escritura fue largo y más o menos inconsciente. Muchos de los textos incluidos en el libro fueron primero utilizados en Una voz y un acordeón, el programa radial que dirige desde hace 35 años en la emisora cultural de la Universidad de Antioquia.

Muy complacido y mucha satisfacción me causa presentar a los amantes de la música vallenata el buen trabajo de Marina Quintero

“Muy complacido y mucha satisfacción me causa presentar a los amantes de la música vallenata el buen trabajo de Marina Quintero, amiga muy directa a mi corazón y a todo lo vallenato, quien desde hace muchos años escribe de lo que muy bien sabe”, se lee en la propia letra del compositor nacido en Patillal, Cesar. 

Esa amistad con Escalona fue apenas el comienzo. Marina conoció, luego, a figuras ilustres vinculadas a la música vallenata como Consuelo Araújo Noguera o el compositor Gustavo Gutiérrez Cabello, a quien también dedicó un capítulo del libro.
Juglares y trovadores del caribe colombiano fue presentado el pasado 28 de marzo en la librería Grammata, de Laureles. 


Durante el evento, Marina interpretó clásicos vallenatos como El Testamento, de Rafael Escalona o Alto del rosario, de Alejo Durán.

A la voz de la profesora la acompañaron los tres instrumentos de la música vallenata tradicional: el acordeón, la caja y la guacharaca.

“Queríamos hacer algo diferente. Incluso, duró dos horas, eso es más tiempo que un lanzamiento tradicional”, comenta. Al final, la librería se abarrotó y los asistentes gozaron de una especie de parranda.

A Alejandro Durán, a quien se le está celebrando este 2019 los 100 años de su natalicio, también le dedicó un capítulo del libro. Marina entabló una amistad con el ‘Negro’, como era conocido el músico. “Alejo representa todo lo que debía tener un juglar. Entre otras cosas, tocaba el acordeón, componía, cantaba, había vivido de la tierra y practicaba la trashumancia”, explica.

Con el libro, 46 años luego de su llegada a Medellín, Marina pretende seguir aportando a que el folclore vallenato se conserve. 
Ya no carga la pesada maleta repleta de long plays, pero dentro de su libro hay una riqueza infinita de anécdotas y conocimiento vallenato que pesa más que esos viejos discos.


Marina Quintero es profesora de la Universidad de Antioquia y desde hace 35 años dirige el programa radial ‘Una voz y un acordeón’, en la misma institución.
Foto: Esneyder Gutiérrez

Miguel Osorio Montoya
Para EL TIEMPO
MEDELLÍN 
​@MigoroMontoya


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