EL VALLENATO EN ACORDEÓN Y SU PROCESO DE EXPANSIÓN

Por: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

El término “Vallenato” ha venido tomando tanto arraigo hoy en día, que ya no se le asocia con algo vulgar o de baja categoría, tal como lo trataron de mostrar muchos de sus detractores, varias décadas atrás en muchos lugares de Colombia e incluso en la Región Caribe, lugar donde dio a luz, hasta convertirse en la actualidad, como parte de su identidad cultural.

Es tanta la trascendencia que este género musical ha tomado desde hace tiempos, que hasta la misma Unesco lo ha declarado como un ‘Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad’ y la RAE, o sea la Real Academia Española de la Lengua lo define como “música y canto originarios de la región caribeña de Colombia, normalmente con acompañamiento del Acordeón” y como un “baile que se ejecuta al ritmo del vallenato”.

Ya no constituye obstáculo alguno poder estar empapado acerca de esta música popular, cuya base rítmica descansa en 3 instrumentos básicos (Acordeón, Caja y Guacharaca), pues abunda la literatura al respecto y son muchos los investigadores, cronistas y periodistas, que se han encargado de proveer detalles acerca de sus orígenes, de su evolución, pioneros, compositores e incluso, aquellos promotores que de una u otra forma, han contribuido a su difusión, no solo en el Caribe colombiano, sino también a nivel nacional e internacional.

Si nos remontásemos a tiempos pretéritos, iríamos a encontrar a los llamados precursores y juglares, que solos, con su Acordeón en los hombros, se movilizaban por campos y poblados, para narrar historias y vivencias particulares, con los ritmos o aires que ellos mismos fueron creando, los cuales con el tiempo se vinieron a convertir en sones, paseos, merengues y puyas, que tenían su propia métrica y melodía.

Un ejemplo de ello lo tenemos en el Maestro Francisco “Pacho” Rada, conocido como el Padre del SON, quien como todos los músicos de su época era un hombre de ancestro rural, que aprendió a ejecutar el Acordeón por sí mismo, al igual que todos los de su generación.

ENTREVISTA A “PACHO” RADA

El Acordeón europeo que llegó a los puertos del norte de Colombia, se fue asentando en sitios diferentes del Magdalena Grande (Cesar, Magdalena y Guajira) al igual que la subregión Sabanera (Bolívar, Sucre y Córdoba), en donde surgieron estilos muy peculiares, por la misma creatividad de sus autores.

Podría afirmarse que desde sus inicios, lo que hoy conocemos como “Vallenato” tuvo una tendencia marcadamente rural, la cual con el tiempo se fue modificando, adquiriendo con ello cierto ‘status’ social que le vino a permitir irse expandiendo en otros estratos y, por ende, llegar a nuevas regiones de Colombia y en las capitales, donde existía cierta resistencia.

Sin duda alguna varios factores vinieron a incidir en ello, tales como: 1) La creación del Festival de la Leyenda Vallenata, en la capital del Cesar, hecho este determinante para su posterior multiplicación de eventos similares; 2) Los nuevos formatos musicales, que vinieron a introducir elementos importantes, como Vocalistas especializados, Coristas e Instrumentos varios (Bajo eléctrico, Timbales, Vientos – Bombardino, Saxo – Tumbadora); Compositores con otra visión; 3) Creación de centros de enseñanza de estos aires, a partir del Canto y la ejecución de los instrumentos esenciales.

Ha sido tanto el impulso que el Vallenato ha recibido y las fuentes de las cuales se ha nutrido, que en pocos lustros, desplazó a los aires que durante años prevalecieron en los medios de comunicación de toda Colombia, abriéndose paso para llegar a muchos Países Latinos, de Estados Unidos, Europa, África para citar algunos.

Valledupar se ha convertido en una caja de sorpresas, pues basta acudir cada año al ya posicionado Festival, y observar por doquiera a centenares de conjuntos participando en todas las categorías, desde niños hasta mayores, no solo de varones, sino de damas también, las cuales han venido mostrando unas fortalezas, que dejan boquiabiertos a quienes las escuchan. Un ejemplo de ello lo tenemos en una Niña oriunda de Ocaña (Norte de Santander), llamada Isabel Sofía Picón Mora, quien a sus 11 años, maneja con tal maestría su Acordeón, que nada tiene que envidiarle a un profesional.

ISABEL SOFÍA PICÓN MORA

Mención especial merecen la multitud de Escuelas o Academias para la enseñanza de la música Vallenata en todo el territorio nacional y, en particular la muy conocida a nivel mundial, como es la fundada por el músico famoso Andrés Gil, conocido popularmente como ‘El Turco’ Gil, forjador de talentosos Acordeonistas, que actualmente están triunfando en múltiples escenarios, por su calidad y formas de interpretar con versatilidad.

‘El Turco’ con Los Niños del Vallenato, con sus giras mundiales y presentaciones de mucha altura, han venido difundiendo en muchos países esta música que ya es emblema nacional y la Embajadora por excelencia de Colombia. Por sus claustros han pasado chicos y chicas procedentes de varios países tales como Venezuela, Panamá, México, Bélgica, Australia, Francia, etcétera, pues allí tiene cabida todo el que ama y siente estos aires originales, independientemente de su etnia, condición social, política, religiosa y hasta con limitaciones de índole física, como el caso del joven invidente Juan David Atencia o el adolescente Indígena (Arhuaco) José Ricardo Villafañe.

JUAN DAVID ATENCIA (INVIDENTE)

Este joven a su corta edad y a pesar de su limitación, con el apoyo del ‘Turco’ Gil, quien prácticamente lo adoptó como hijo propio, no solo es un gran Acordeonista, sino también compositor, ejecuta varios instrumentos, canta y versea. Así se hace Patria desde ese refugio de la cultura y la paz.

JOSÉ RICARDO VILLAFAÑE (INDÍGENA ARHUACO)

Sobre la Sierra Nevada de Santa Marta, está ubicado Pueblo Bello, el único municipio del Departamento del Cesar, enclavado en ese lugar maravilloso; más arriba se encuentra Nabusimake, la sede principal de la etnia Arhuaca, de donde surge este magnífico intérprete de los aires vallenatos, lo cual constituye una muestra de lo representativo de esta música original.

Una cosa es escuchar algún tema de este género a través de la radio, en un medio cualquiera de comunicación o simplemente en un CD en casa. El hecho real es que no existe punto de comparación, cuando se disfruta en vivo y se aprecian a sus intérpretes dando lo mejor de sí.

Para no extenderme en demasía, voy a hacer alusión a tres casos en especial, para que los lectores se empapen acerca de los milagros que viene sucediendo en el exterior, cuando verdaderos amantes de los cantos raizales de variados lugares del mundo, se han acercado a los sonidos del Vallenato, y ha sido tal encanto, que hoy apreciamos los frutos de ellos. Voy a referirme solo a 3 casos, dignos de mención por la calidad que en ellos se puede observar:

1) JHONIVÁN SAÉNZ (De México)

En la edición 48º del Festival de la Leyenda Vallenata, llevada a cabo en la capital del Cesar en el año 2014 tuvo lugar la presentación de todo un señor de la música de Acordeón: Jhoniván Saénz. No imaginé encontrar en la capital mundial del Vallenato, un Acordeonero de tal categoría como la de este joven, que no se limita a ejecutar solo los 4 aires tradicionales del concurso, sino que sus alcances van más allá, pues es todo un Maestro, que interpreta el Vallenato con tal calidad, que no tiene nada que envidiar a los colombianos.

Su talante de músico profesional, lo demuestra con creces, pues la variedad de notas y de géneros que extrae de su mágico fuelle, van más allá de todo aquello que pueda imaginar cualquier aficionado desprevenido. Con igual maestría ejecuta los aires caribes, un tango, un vals, un fox, una mazurka o melodías de alto turmequé de autores clásicos. Algo así como Alfredo Gutiérrez, nuestro máximo crédito colombiano.

México es un fortín del Vallenato, pero en la actualidad en los países de Centro y Suramérica, estos aires constantemente generan revuelo y suelen contratar conjuntos de renombre. Este mismo fenómeno ya está operando en lugares donde el idioma es diferente, no obstante ello el Vallenato está alcanzando muchos corazones, como hemos de ver a continuación.

2) SNORRY ELDJÁN HAUKSSON (De Islandia)

Islandia es una isla de 103.000 km2, con una altitud media de unos 500 m sobre el nivel del mar. Su pico más alto, Hvannadalshnjúkur, se eleva hasta los 2.110 m, y más de un 11% del país está cubierto de glaciares.

Fue colonizada por gentes de ascendencia nórdica, en el siglo IX —la tradición sostiene que el primer colonizador fue el vikingo noruego Ingólfur Arnarson, quien estableció su hogar donde ahora se levanta la ciudad de Reykjavík. Los islandeses todavía hablan la lengua de los vikingos, aunque el islandés moderno ha sufrido cambios en la pronunciación y, por supuesto, en vocabulario.

Venido de esa tierra lejana Snorry Eldján Hauksson, con un lenguaje y una cultura totalmente diferentes, este nativo Islandés escuchó en una oportunidad canciones vallenatas, cuya letra no entendía pero le fascinaban los sonidos emitidos por los Acordeones y su forma de ejecución. Se radicó una temporada en Cartagena, aprendió el idioma español y hoy en día está revolucionando con su estilo típico para cantar el Vallenato.

3) YOANN ALAÍN MONTEBRUM (De Francia)

Extraordinario relato que nos entrega este varón de origen francés acerca de cómo se produjo su encuentro con la música Vallenata y su gran aprecio por la misma. Esto representa una muestra más del valor que en culturas muy diferentes a la nuestra, le han venido dando a los sonidos emanados del Acordeón por parte de cultores de la Provincia del Caribe colombiano.

Definitivamente cada día los hechos elocuentes nos dan la razón de cómo el Vallenato ha logrado salir de su cuna y expandirse por todo el globo terráqueo, así muchos no lo quieran admitir.

Yoann Alaín Montebrum nos da una lección de amor por lo propio, lo cual debe ser motivo de orgullo, pues el Vallenato se ha convertido en el lazo fraterno que une a colombianos y extranjeros en todo lugar del orbe, independiente de lenguas y costumbres, porque es inevitable que lo bueno y bello resalta en todo lugar donde se halle.

BLOG DEL AUTOR: Alejandro Gutiérrez De Piñeres y Grimaldi

Un comentario

  • Alvaro Villa fontalvo

    En Barranquilla, fue donde se grabo, primero el vallenato , hay que incluirlo en el mapa vallenato, en 1937, grabo, Pacho Rada
    En la voz de la patria , este acetato, era de mala calidad, y se daño al poco tiempo.
    Luego en 1944, graba Abe l antonio Villa, en quilla. En compañía de Buitrago en la guitarra, En lo de los años 68, 69 y de ahí para adelante, hubo programas Vallenatos en la RADIO.
    Radio Libertad y EMISORA Atlantico, entre otras, Lenin bueno Suarez , Gilberto Estore Lara, Rafael Siquet Montes, son algunos de los presentadores de esos programas. EL Rey Vallenato Alberto pacheco , es Barranquillero, venciendo al pollo vallenato.

    Loraine Lara mercado, de sabanalarga se corono, Reina Vallenata. Anibal velazquez, grabo la primera versión de el tema de escalona, el testamento en 1957.
    Su hermano, Cheito Velásquez, es el que le cambia, el parche de la caja, de cuero de chivo, a Acrílico o radiografia y muchas cosas màs
    Barranquilla y el Atlantico, si tienen que ver con el vallenato

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.