El acordeonero Hugo Carlos Granados y su fervor por Santo Ecce Homo

A los cinco meses de haber nacido Hugocarlos Junior, exactamente el 18 de junio del 2001, el acordeonero Hugo Carlos Granados sufrió un grave accidente automovilístico en la ciudad de Santa Marta, que le ocasionó un trauma raquimedular que lo dejó postrado en una silla de ruedas.
El cinco veces rey vallenato y rey de reyes, Hugo Carlos Granados Córdoba, se consolidó como ferviente devoto del patrono del valle, Santo Ecce Homo, por dos favores recibidos hace 26 años. Primero, el nacimiento de su primogénito, y, segundo, la recuperación de un trágico accidente.

La experiencia espiritual que vivió Granados y que comparte con EL PILÓN, va más allá de lo natural. En medio de un emotivo recuento de lo sucedido, el cinco veces rey vallenato deja entrever que su testimonio es más que una experiencia personal, pues sostiene que a través de su prueba fehaciente muchos pueden conocer el poder de Dios.

Cuando Granados estaba en la cúspide, rodeado de aplausos, ovaciones, trofeos, cuando el viento y la mar estaban a su favor, el matrimonio con su esposa Estela Gómez selló la racha de buena suerte. “Me casé en la capilla de Santo Ecce Homo, que ya no existe. Fuimos de las pocas parejas que se casaron en ese lugar porque queríamos que estuviera presente nuestro Jesús Ecce Homo”, cuenta Hugo Carlos.

EL MILAGRO

Al tiempo de casados, la pareja encontró la frustración cuando descubrieron que no podían concebir un hijo. “Nuestra primera petición a Jesús Eccehomo fue por la concepción de nuestro primogénito. Cada lunes santo mi esposa y yo nos íbamos a las misas a pedirle de manera infinita a nuestro Jesús, que nos concediera el milagro de concebir a nuestro hijo”, explicó Granados.

La respuesta llegó y tiempo después de sus constantes oraciones nació Hugocarlos Junior Granados Gómez. Allí se consolidó la devoción de esta pareja.

Altar de Santo Ecce Homo en la casa de Hugo Carlos Granados. FOTO/CORESÍA.


A los cinco meses de haber nacido Hugocarlos Junior, exactamente el 18 de junio del 2001, el acordeonero Hugo Carlos Granados sufrió un grave accidente automovilístico en la ciudad de Santa Marta, que le ocasionó un trauma raquimedular que lo dejó postrado en una silla de ruedas.

Nuevamente la vida pondría a prueba su fe.

“Mi esposa viajó de Santa Marta a Valledupar a pedirle de rodillas a Jesús Ecce Homo que me devolviera la movilidad de mis piernas. Al año siguiente pude caminar, mi santo patrono había respondido mi petición”, manifestó el acordeonero.

Hugo Carlos, aunque aprendió a caminar en las terapias, no siente los pies.

Por: Katherine Yohana Sarmiento / El Pilón
katherineperiodismo@gmail.com

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