Adrián Pablo Villamizar Zapata:»El Ángel Bohemio»

  «Una cosa buena acerca de la música, cuando te golpea, no sientes ningún dolor».: Bob Marley (músico, cantante y compositor jamaiquino).

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado

Hay quienes piensan que la música los traslada a lugares y pensamientos inigualables e inimaginables, les hace sentir que hay vida después de la la vida y más.

A través de una bella y diciente canción se pueden expresar nuestros sentimientos, decirle al mundo lo que vivimos y sentimos en nuestro interior.

Poder componer y cantar canciones es una bendición que muchos quisiéramos tener porque hay emociones que sólo se pueden sentir y transmitir por medio de la música, ya que ella es como un elemento de motivación que nos puede ayudar a alcanzar un nivel de tranquilidad.

La música realmente es algo mágico, es como una terapia para el alma. El poder que ella encierra en la capacidad de obtener rápidamente amplias gamas de sentimientos que no son más que la suma de la emoción con el pensamiento.

No hay muchas otras actividades que se integren tan perfectamente en nuestra vida cotidiana como escuchar música. No importa si estás desayunando, yendo a trabajar, haciendo deporte, incluso para conciliar el sueño.

Pero si hay alguien que encaja perfectamente con lo anteriormente expresado es el Dr. Adrián Pablo Villamizar Zapata. Un trovador vallenato y de otras expresiones musicales del Caribe colombiano y también de géneros musicales de su país de origen Argentina, como: tango, milonga y el rasguido doble.

Este trovador, músico y poeta de profesión y por pasión, médico por herencia y convicción, le abrió los ojos a este mundo terrenal, el día miércoles 18 de agosto de 1965 en el Hospital Italiano Central ubicado en el barrio Almagro en la ciudad de Buenos Aires – Argentina en una estación invernal y fría para los moradores de este país del sur del continente americano donde los días son más cortos y las noches más largas. Nació en el seno de la familia conformada por el Doctor Jorge Villamizar, médico de profesión, y Avelina Zapata. A los tres meses de nacido sus padres se trasladaron a Colombia, radicándose en un principio en la Bahía más linda de América, la ciudad de Santa Marta, y luego en San Juan del Cesar, La Guajira, donde vivió gran parte de su niñez.

El pequeño Adrián fue creciendo a la par con la música que se convirtió en parte fundamental de su crianza, ya que su padre fue un melómano seguidor de distintas expresiones musicales como: tango, bolero, música tropical y por supuesto vallenato.

Haber vivido parte de su infancia en San Juan del Cesar un pueblo netamente musical en donde se respiran canciones vallenatas y donde surgieron grandes compositores, acordenistas y músicos vallenatos por excelencia, sumado a la belleza y los paisajes naturales de su entorno, lugar este que le sirvió para nutrirse con la sencillez y calidez de sus habitantes y talento natural maestros tales como: Máximo Móvil, Isaac Carrillo, Hernando Marín, entre otros, quienes frecuentaban su casa donde disfrutaban de una buena parranda con su progenitor fueron el detonante para que «El Ángel Bohemio», como se le conoce popularmente, se inclinara por hacer versos y acompañarlos de sublimes melodías que brotaban de su inspiración, que son el fruto de la interacción entre el conocimiento, la información y la genialidad.

El «Ángel Bohemio» es un hombre de esos que se les puede llamar iluminado, porque tienen la capacidad de acceder a su yo interno donde no hay barreras, ni límites, y es ahí en lo más profundo de su ser, donde se encuentra la fuente del potencial ilimitado que posee para elaborar canciones, con mensajes certeros que encierran una profundidad poética, filosófica y literaria digna de admirar y elogiar.

Villamizar es un universo musical muy amplio, donde tiene cabida todo tipo de música, muchas de estas solo las escucha, pero también compone en diversos géneros con la misma facilidad, lo que lo convierte en un compositor polifacético. Los que hemos tenido la oportunidad de escucharlo interpretar obras suyas en vallenato donde ha compuesto en los cuatro aires tradicionales (paseo, merengue, son y puya), pero también porro, cumbia, latin pop, milonga, tango, rasguido doble, bolero y música cubana, teniendo según él mucha influencia de esta última a la que denomina como la «cubanía» o el «cubanato».

Tocando el tema del estilo de las composiciones del trovador Adrián, el Doctor en geografía, consultor internacional, investigador y escritor cordobés, Ángel Massiris Cabeza sostiene:  «Adrián Villamizar es un trovador vallenato y Caribe cuya lírica y canto expresan la sensibilidad, espiritualidad, geograficidad y humanismo que caracteriza su ser. Sus canciones apuntan al corazón humano y reflejan, en gran medida, el amor por su tierra o ‘matria’ de San Juan del Cesar, con la que lo unen profundos lazos afectivos, siendo más que un pueblo ‘un estado del alma’. Su trasegar por distintos lugares y su gusto por distintos géneros musicales lo han llevado a construir un espacio geosimbólico, allende su tierra sanjuanera, que ha llevado a que el poeta, escritor y compositor monteriano Francisco Burgos Arango lo defina como un un trovador ‘con alma musical cubana, esencia guajira y fraternidad sinuano-sabanera'».

Villamizar no sólo compone también canta; es decir, es un cantautor que también interpreta instrumentos con los que acompaña sus canciones, toca guitarra y es un hábil intérprete de la dulzaina, también conocida en la costa Atlántica como violina o armónica.

Este maestro tiene a su haber alrededor de 150 canciones donde más de un 70% permanecen inéditas, pero que gracias a las redes sociales podemos apreciarlas en su voz.

Refiriéndose a su homólogo y amigo el maestro Joaquín Rodríguez «El Poeta del Sinú» sostiene: «veo en el médico Adrián Villamizar, un extraordinario ser humano, que conjuga su apostolado profesional con el encanto y la magia que nos depara la música que brota de su pluma y pentagrama. No es más que asomarse uno a las diversas plataformas digitales para disfrutar producciones plenas de valiosísimos mensajes, desde lo coloquial hasta lo sublime».

Obras musicales como: ‘Nacho Lee’, ‘Llueve en Curramba’, ‘El Tejido’, ‘Palomas Que Van Sin Prisa’, ‘El Ángel Bohemio’, ‘La Ruta del Reencuentro’, ‘Ciegos Nosotros’, ‘Identidad’, ‘Caja de Mi Corazón’, ‘La Balada de Francisco’, ‘Madera Bendita’, ‘Un Verso en Tú Ventana’, son apenas el abrebocas de ese tesoro musical con que nos halaga este genio de la composición, a quien muchos de sus amigos cariñosamente le dicen «el loco».

El filósofo humanista neerlandés Erasmo de Róterdam dijo: «la locura es el estado más cercano a la genialidad» frase con la que identifico al «Ángel Bohemio» desde que tuve la oportunidad de conocerlo y compartir con él.

Ha tenido un paso fructífero y exitoso por los festivales que se hacen en la costa norte colombiana en la modalidad de canción inédita. Según investigación del Dr Ángel Massiris Cabeza en el año 2018: «desde 1997 hasta hoy el trovador Adrián Pablo Villamizar Zapata ha participado en 28 festivales de música realizados en 11 lugares: Valledupar(Cesar), Villanueva (La Guajira), San Juan del Cesar (La Guajira), La Peña (La Guajira), La Junta (La Guajira), Urumita (La Guajira), Ciénaga (Magdalena), San Juan Nepomuceno (Bolivar), San Estanislao (Arenal, Bolivar), Sahagún (Córdoba), San Jacinto (Bolívar).

Sus canciones han sido premiadas en 25 de los 28 festivales al ocupar el primer o segundo lugar o ser semifinalista.

Es el único concursante de canción inédita en el Festival de La Leyenda Vallenata, el más importante del país, en ser finalista cinco años consecutivos; en ser podio en cuatro años no consecutivos (2010, 2011, 2012 y 2017) y en ser finalista en un mismo año con dos canciones. Esto último ocurrió en el año 2010 con las canciones «Cofradía» y «Si no se canta se olvida».

 Este «loco», genio y figura de la música me hace recordar a otra rutilante luminaria del cancionero mundial, me refiero a Joaquín Sabina, cantautor, poeta, músico y escritor español, un ser iluminado que al igual que nuestro Adrián Pablo rompen el molde y se atreven a hacer cosas distintas, como es el caso de su merengue «Mil Sustantivos» presentando en el más reciente Festival de La Leyenda Vallenata «Rey de Reyes» Edición #55 del año 2022. Solo a ellos se les puede ocurrir que entrelazando palabras aparentemente sin sentido sería posible engendrar obras maestras como la mencionada. En la que si nos tomamos el trabajo de analizar su letra a profundidad podemos observar que tiene una gran exigencia en su construcción, porque hacer una redacción de este tipo sin usar verbos, a sabiendas que el verbo es el que da la acción en una oración tiene una gran complejidad. Como dijo el ingeniero civil, coleccionista de música vallenata e investigador cultural Julio César Escorcia Vizcaíno: «creo que es la única canción en cualquier género que tiene esa característica idiomática. ¡Que Verraquera! ¡Simplemente ¡Genial!.»

Y aún así la canción está repleta de elementos tradicionales y menciona juegos infantiles de la época como: «La Lleva», «El Boliche» y «El Escondió», golosinas con que nos endulzaban la vida: «pudin», «confite», «panelita», «chiricana». Que uno cogiéndole el hilo, entiende que son vivencias autóctonas, reales, tiernas e inocentes de un preadolescente que se enamora por primera vez.

Al hombre bohemio le gusta vivir y sentir sus historias y la de los demás y por eso las plasma. Si sus letras se cantan se vuelven canciones, si no lo hacen, se vuelven poemas.

Narrando historias, hablando de música, folclor y cultura, de temas médicos, deportivos, declamando o cantando a Adrián Pablo Villamizar Zapata hay que escucharlo en silencio, porque con el más mínimo ruido es una centésima de segundo que nos estamos perdiendo de pedagogía y aprendizaje.

El «Ángel Bohemio» es un hombre que vive en la calle de la melancolía, con la carrera de la alegría y la esquina del recuerdo.

Pertenezco a ese grupo de seguidores de su música que se considera «un aspirante a suicida que quiere morir con sus canciones» como dice un frase de una canción suya titulada «Un Verso En Tú Ventana».

Ramiro Elías Álvarez Mercado

6 comentarios sobre “Adrián Pablo Villamizar Zapata:»El Ángel Bohemio»

  1. Maravillosa CrónicaBiográfica amigo cronista Ramiro Álvarez FELICITACIONES.

    Denota la gran admiración por el Maestro Adrián Villamizar, su talento y su obra.

    Le hallo toda la razón, yo también admiro su obra y es para mí un referente de la excelecia en la composición.

    Me regocijo de sus reconocimientos y triunfos actuales, que en mi opinión son apenas la punta del iceberg de ese tsunami de Éxitos mundiales que están por venir.

    Felicidades Maestro Adrián Villamizar mi respeto y admiración.

    Tu amigo
    Hochiminh Vanegas Bermúdez
    HOCHI Cantautor Vallenato
    @hochimusik
    #NoLoDudesMasHazlo
    🙏🏾🎶🎵😊🎵🎶👍🏾

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  2. Una crónica muy acertada a las que nos tiene acostumbrados nuestro apreciado amigo Ramiro y manifiesto mi gran admiración por este poeta que además de ser un excelente profesional de la medicina es un una persona de una calidez humana excepcional. 👏👏👏👏👏👏

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  3. Muy buen escrito en el que el autor realiza una síntesis de aspectos de la vida, obra de Adrián Villamizar, un ser excepcional, con capacidades muy avanzadas para el tiempo que le tocó vivir. Felicitaciones Ramiro.

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    1. Muchas gracias Dr Ángel Massiris Cabeza, por leer , comentar mis escritos, al igual que por sus consejos, enseñanzas e invaluable ayuda, un abrazo y bendiciones

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