ALICIA EVOCA RECUERDOS DE ‘SAMUELITO’ MARTÍNEZ

-Hace 99 años nació en La Loma, Cesar, el hombre que supo darle el mejor sentido a sus vivencias y convertirlas en canciones, que hoy son un referente en el folclor vallenato-

Crónica

Por Juan Rincón Vanegas | @juanrinconv

No es ‘Alicia adorada’, a la que le prometieron recordarla toda la vida, tampoco ‘Alicia la campesina’, la misma que sacaron de la montaña y, menos Alicia, esa niña fantástica que tenía su morada en el país de las maravillas. Se trata de Alicia, la hija del juglar Samuel Antonio Martínez Muñoz.

Alicia contó detalles de su padre, quien desde La Loma puso en alto al folclor vallenato.

Alicia Martínez Navarro es la misma estampa de ‘Samuelito’, la que cuenta muy convencida: “A mi papá no me canso de recordarlo”. Es así como desde el barrio Álamos del Norte, ubicado en el corregimiento de La Loma, municipio de El Paso, Cesar, donde nació hace 69 años, narró detalles de ese hombre que junto a su madre, Guillermina Navarro, la trajeron al mundo.

“La historia de mis padres fue de esas que poco puedo definir, porque se quisieron mucho, pero los celos mataron el amor. Mi mamá me contaba que era muy celosa, y mi papá, un conquistador de corazones de marca mayor. Un día, ella decidió dejarlo para no seguir en lo mismo”.

Llena de una gran cantidad de añoranzas, expresó: “Me contaba mi mamá que a cada rato le reclamaba, pero seguía igual y, solamente quería agradarla con canciones y detalles. Una vez llegó, y ella lo recibió contenta haciéndole un huevo frito. Enseguida, él tomó su acordeón y le cantó: “No estaba contenta con ‘Samuelito’, ella me esperó en la casa con un huevito frito”.

Al poco tiempo, cada uno tomó su rumbo y, hasta ahí terminaron esos amores que dejó una hija, quien lo acompañaba a las parrandas y siempre ha destacado sus proezas musicales.

Evocando a papá

“Cada vez que lo visitaba en su casa, las últimas veces ya estando ciego, él recordaba distintas historias al lado mi de mamá, y la mayoría de sus cantos, unas verdaderas vivencias.
He sido una defensora de su arte porque fue un juglar completo, a los padres hay que venerarlos porque las alegrías superan las tristezas”.
Destacó su máxima obra, ‘La Loma’, grabada por Alfredo Gutiérrez, Jorge Oñate y Silvestre Dangond, entre otros. “Ellos pusieron en lo más alto el nombre de ‘Samuelito’. Además, esa canción se interpreta en la mayoría de los festivales, donde muchos se han coronado con ella. Precisamente, Alfredo Gutiérrez y Álvaro López se coronaron como Reyes Vallenatos interpretando ‘La Loma’, el homenaje que ‘Samuelito’ le hizo a su hermano Ignacio, a quien cariñosamente llamaba Nachera”.
Enseguida, expresó que cuando Carlos Vives grabó ‘Clásicos de la Provincia’, hace 28 años, el viejo juglar quiso que en una próxima ocasión le incluyeran su canción insignia.

Alicia Martínez Navarro, la hija de Samuelito

“Mi papá, al escuchar la mayoría de canciones clásicas que grabó Carlos Vives, nos dijo que le hiciéramos llegar la razón, incluso, él habló en la emisora Radio Guatapurí, y no se concretó nada, pero nunca es tarde.
Sería un detalle lindo en homenaje a ese juglar que se inmortalizó con esa obra”, dijo Alicia. No paró de contar, y con ese sentimiento a flor de piel, comentó: “Mi papá no se dedicó a grabar sus propias canciones aprovechando todo lo que sabía, sino que se quedó viviendo en La Loma donde murió el 27 de septiembre de 2004. De todas maneras, muchas de esas canciones las grabaron importantes artistas vallenatos. Entre las anécdotas, contó que una vez su papá se puso de acuerdo con el maestro Calixto Ochoa para encontrarse en Becerril, la tierra del cantante Rafael Orozco, y hacerle escuchar algunas de sus canciones, entre ellas ‘El arte musical’.

Al llegar el día de la cita, ‘Samuelito’ partió de La Loma, pero en el camino se encontró con un amigo y comenzó a parrandear. Hasta allí llegó el viaje.
Durante sus últimos días, seguía haciendo canciones a distintos amigos que querían llevarles un mensaje cantado a sus conquistas. Por este ‘trabajo musical amoroso’ le daban algún dinero.

En su casa se la pasaba añorando aquellos tiempos felices donde el amor aterrizó en su corazón infinidad de veces, donde en el corregimiento de Potrerillo, por tener el acordeón en el pecho se libró de una puñalada, y hasta para decirle a su hermano Ignacio que lo esperaba en La Loma con los brazos abiertos.

En su paso por la vida ‘Samuelito’ se prodigó con el acordeón y también dejó 10 hijos: María Cristina, Alicia, Samuel, Luis Rafael, Fabio, Felipina, Patricia, Luz Elena, Jorge Luis y Jaime. Tres de ellos han seguido sus pasos: Jaime es acordeonero; Samuel y Fabio, compositores.

Precisamente, su hijo Fabio ganó en una ocasión el concurso de canción inédita vallenata del Festival de Canciones Samuel Martínez con el paseo ‘Mi padre y mis sentimientos’.En la inspiración narraba:

“Cuando lo noto pensando
Yo vivo llorando las penas
por él
Y aunque lo veamos cantando
Vive amarguras Martínez Samuel”.

Festival de Canciones Samuel Martínez El homenaje perdurable a Samuel Antonio Martínez Muñoz se realiza en el corregimiento más grande de Colombia, La Loma, donde en el año 1990 se creó por iniciativa del abogado, cantante y compositor Jorge Naín Ruiz Ditta, el Festival de Canciones Samuel Martínez, que se ha convertido en un referente del folclor vallenato.

Al respecto, Alicia Martínez señaló: “Nosotros, sus hijos, estamos agradecidos por el homenaje que cada año le hacen a ‘Samuelito’ para perpetuar su nombre. Él se lo merecía, y esperamos que regrese pronto el Festival de Canciones Samuel Martínez, que se suspendió debido a la pandemia del Covid 19”.

A su vez, intervino el gestor del evento Jorge Naín Ruiz: “Para mí fue un honor al lado de un grupo de amigos crear este certamen en homenaje a ese juglar humilde, talentoso y noble, que supo darle muchas glorias a la música vallenata.
El negro ‘Samuelito’ tiene su festival, que ha alcanzado una gran relevancia a nivel nacional. No fue nada fácil sacarlo adelante hace 31 años porque La Loma era un pueblo pequeño y nos tocaba pedir casa por casa para lograr el objetivo”.

‘La Loma’ cantada por Diomedes Díaz

La noche del domingo 18 de julio del año 2010 Diome- des Díaz se presentó en el Vigésimo Festival de Canciones Samuel Martínez.
En esa ocasión, por primera vez interpretó la insigne canción ‘La Loma’, llenando de júbilo a los presentes en la plaza principal. En medio del canto, ‘El Cacique de La Junta’ sorprendió a todos al decir: “Porque un hombre como Samuel, solamente lo pare La Loma”.

Samuel Antonio Martínez, juglar que compuso numerosos cantos y alivió penas.

Imposible olvidar a ‘Samuelito’ en la fecha de su natalicio, dos de septiembre de 1922, ese juglar que compuso numerosos cantos, alivió penas y alegró corazones, teniendo su acordeón al pecho en medio de los albores del sentimiento.

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BLOG DEL AUTOR: Juan Rincón Vanegas

@juanrinconv

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Samuel Martínez, se inmortalizó con el paseo ‘La Loma’

 Crónica | Por Juan Rincón Vanegas @juanrinconv♦

La famosa canción ‘La Loma’ de la autoría de Samuel Antonio Martínez Muñoz, está entre las más interpretadas en toda la historia del Festival de la Leyenda Vallenata al lado de la puya ‘Pedazo de acordeón’ de Alejo Durán y el son ‘Mujer incomprensiva’ de Adaulfo Herrera. Además, los Reyes Vallenatos Alfredo Gutiérrez, en dos ocasiones, y Álvaro López, ganaron con esa obra musical.

Para aquel juglar de contextura delgada, divertido y risueño su mayor encanto era tocar su acordeón, cantar y componer esas “piezas” musicales, sobre todo lo que giraba a su alrededor. Casi no hablaba, pero cuando menos se esperaba estrenaba una canción que tenía guardada en el baúl de su memoria.

Él, toda su vida se dio el lujo de interpretar canciones de su propia autoría, y nunca intentó ingresar a terrenos ajenos. Era muy celoso y reclamaba cuando alguien se acreditaba una canción de su cosecha, caso ‘Los primeros días’ que grabara Alejo Durán.

‘El negro’ Samuelito, en los últimos años se dedicó a complacer a distintos amigos. Ellos, les contaban sus penas y alegrías y Samuelito, quien era rápido para componer les hacía canciones. Se celebraba o se ponían serenatas, y para el viejo juglar un motivo para conseguir algunos pesos.

La canción ‘La Loma’, fue dedicada a su hermano Ignacio, al que cariñosamente llamaba ‘Nachera’, quien se marchó de La Loma con destino al caserío de Tronconal, jurisdicción de Chimichagua. Todo pasó por un disgusto.

Entonces Samuelito al recapacitar buscó la fórmula precisa para que su hermano regresara lo más pronto. Era el llamado del corazón porque arrepentirse fue la clave para que a su pensamiento lo visitara la inspiración y dijera.

Samuelito no sabe en qué forma
ha perdido a su hermano querido,
que se venga pa’ cá pa’ La Loma
que con mucho gusto lo recibo.

No pasó mucho tiempo cuando el recado cantado llegó a los oídos de ‘Nachera’, y regresó a abrazarse con su hermano, porque ante esa manifestación no podía echarlo al olvido y debía estar como un soldado fiel, en caso de presentarse una batalla musical. Este episodio real sucedió a comienzos de la década del 60.

La canción fue conocida en el año 1974 por el tres veces Rey Vallenato Alfredo Gutiérrez, quien no dudó en grabarla. De esa manera en tres minutos y 18 segundos el mundo vallenato supo en detalle la historia de los hermanos Samuel e Ignacio Martínez Muñoz, cuyo pleito terminó en paz y con acordes de alegría. Seguidamente la grabó Jorge Oñate con los Hermanos López y hace 10 años Silvestre Dangond con Juancho de la Espriella.

Samuel Martínez Muñoz
Samuel Martínez Muñoz

El Festival de Samuelito

Las parrandas del juglar eran frecuentes en La Loma, municipio de El Paso, Cesar, donde no había asomo de las minas de carbón, sino que se vivía de la agricultura. Entonces un grupo de jóvenes una mañana del mes de febrero de 1990 se reunieron para organizar el Festival de Canciones Samuel Martínez. Esa reunión se llevó a cabo en el comedor de la  Escuela Mixta No. 1, donde hoy está ubicado el Comando de Policía.

“En mi memoria se mantiene claro que esa tarde la propuesta tuvo la mayor aceptación entre los 15 presentes y que la fecha coincidiera con la fiesta de la Virgen del Carmen”, indicó Jorge Naín Ruiz, gestor del evento.

El certamen se aprobó, pero lo difícil fue reunir los recursos económicos para el pago del sonido y premiación para los ganadores. Poco a poco se fueron consiguiendo y se abrieron las inscripciones para los concursos de canción vallenata inédita, mejor voz aficionada, piqueria, oratoria y declamación. El primer festival se realizó del 14 al 16 de julio y se utilizó como tarima el zorro de un tractor.

Ese año la Junta Directiva la integraron: Presidente, Jorge Naín Ruiz Ditta; Vicepresidente, Adalberto Hernández; Secretario, Luis Miguel Martínez; Tesorero, Alfonso Acosta; Fiscal, Cerveleón Campo; Vocales, Domiciano López, Nerys Tejeda, Emerith Silva, Rosa Carmona y Lucina Mendoza; Coordinadores, Carlos Romero, José Ignacio Gutiérrez, Emilce Mireya Jiménez y Gladys Ávila; Presentadores, Huber Claro Quintero y Juan Rincón Vanegas.

Cuando a Samuel Martínez se le comunicó que se haría un festival en su honor, enseguida dijo: “Ahora se le ocurrió al hijo de Francia Elena Ditta, y a un grupo de inquietos muchachos, de hacerme un festival. Ojalá sirva para que me ayuden y La Loma se conozca más. Qué más puedo pedir si tengo la bendición de Dios y el amor de la familia”. Samuelito asistía sin falta a su homenaje anual e interpretaba sus canciones hasta que las fuerzas lo acompañaron.

Se la pasaba sentado en su cama, y no salía al patio donde siempre se encontraba. Ya no llegaban los amigos a pedirle les hiciera canciones para sus enamoradas, ni para calmar los frecuentes pesares. Tampoco tiraba los versos que lo hicieron famoso en la región.

El juglar partió de la vida el 27 de septiembre de 2004, cuando contaba con 82 años, y se le hizo una despedida con todos los honores. Además, el Festival de Canciones Samuel Martínez, ha continuado su marcha triunfal invitando a todos a ese querido pueblo donde con gusto los reciben.

Samuel Martínez - juglarDesde La Loma de Calenturas, Centro Carbonífero del Cesar, Samuel Antonio Martínez Muñoz, exaltó el folclor vallenato con cientos de cantos, y le dijo al mundo que la mejor manera de zanjar las diferencias, así sea con los hermanos, es buscando abrazos de paz para que la felicidad ingrese al corazón a través de un conducto cargado con notas de acordeón.

JUANRINCON-PNG-200BLORG DEL AUTOR:  Juan Rincón Vanegas