LO NARRATIVO EN LA MÚSICA VALLENATA

Por Abel Medina Sierra |Diario del Norte | Riohacha, miércoles 10 de febrero de 2021
medinaabelantonio@gmail.com

¡Tremendo lío, el que formé!

Aún se leen los ecos y pavesas en foros virtuales desencadenados por el artículo que titulé ‘Mitos en el vallenato, el discurso hiperbólico’. En especial, lo que más encendió la polémica es lo referente a la poca o mucha narratividad en el vallenato.

Como fui el Prometeo de esta trasgresión a una teoría que se ha dado como absoluta e incuestionable, me veo obligado a ahondar en detalles y argumentos sobre mi tesis.

En primer lugar, no hemos dicho nunca que no exista lo narrativo en el vallenato. Lo que sostuve es que hay predominio de canciones lírico- descriptivas y no de las narrativas en esta música. La existencia de lo narrativo está documentado en obras como ‘Narratología en el vallenato’ de Óscar Ariza Daza, en ‘Versos que cuentan’ de Juan Carlos Urango.

También en ‘El vallenato en su tinta, una aproximación literaria a los cantos narrativos de Rafael Escalona’ de Ismael Medina Lima. Se suma la canción vallenata como acto discursivo de Escamilla, Granfield y Morales.

Muchos cantos vallenatos se enmarcan en las características de lo narrativo usando formatos de ese tipo de texto como la crónica (‘Desenlace’, ‘Dios lo sabe’ y ‘En la tierra mía’ de Rafael Manjarréz); la anécdota (‘La visita’ de Julio de la Ossa o ‘La muerte del buen amigo’ de Julio Oñate); la biografía (‘Historia de un niño’ de Leandro Díaz o ‘Mi vida musical’ de Diomedes).

Títulos de canciones narrativas sobran: ‘Humilde secretaria’, ‘Marianita’, ‘El borracho’, ‘Encuentro con el diablo’, ‘El aparato’, ‘El indio’, ‘Águila furtiva’, ‘El jerrejerre’, ‘El robo’, ‘La pesca’, ‘A fuego lento’, ‘Penas de un soldado’, ‘María’ y muchas más. Pero, no es menos cierto que, estas obras publicadas y de mucho rigor académico, coinciden al llegar a la misma conclusión: en la música vallenata hay mucho más canciones descriptivas que narrativas, predomina la emoción, el sentimiento, los detalles de una relación o atributos del hombre y la mujer que el relato de una historia completa con sucesos agrupados en episodios.

Vayamos a la explicación.

Según la lingüística hay varios tipos de textos o formas expresivas que se usan en cualquier género discursivo (la canción es un género): informativo (como en canciones que sirven de propaganda política, institucional o comercial: ‘Camina’ de Marciano Martínez, ‘López es el pollo’ de Escalona). El instructivo (el único caso que conozco en el vallenato es ‘Cómo hacer una canción’ de Nicolás Bolaños). El dialogado (como “Drama provinciano” de Lenín Bueno). El argumentativo que no aparece como tipo único de texto en el vallenato sino intercalado con los otros dos tipos que son los más usados en la música: el narrativo y el descriptivo.

La confusión se presenta porque, como ya lo dijo Jacques Gilard – el primero en poner en duda que el vallenato fuera esencialmente narrativo- no existen textos químicamente puros. Es decir, una canción puede comenzar con un episodio narrativo y luego pasar a descriptivo. Doy un ejemplo con la canción ‘La senda’ de Rosendo Romero. Inicia como narración: “Viene volando de allá/ de la playa una gaviota/ trae un mensaje del mar/De una vida tormentosa/Va surcando la distancia/ Y a lo lejos el cansancio se nota…” Pero, más adelante, se abandona el relato y el canto se centra en describir la relación o lo que siente el autor y su musa: “Así como te brindo/ a ti, morenita mis palabras/ y aunque tú me esquives la mirada/ Sé que tu corazón me está queriendo” (…) “Sé que sufres como yo/ más todo no es igual/ para vivir de sueños/ Tu sonrisa es un primor/ y soy el picaflor que busca ser tu dueño”.

Para que una canción sea narrativa en esencia, deben primar los verbos de acción o dinámicos, la trama anecdótica o drama debe ser completa, la intención del autor es decir qué pasó y no qué siente o cómo es su relación o la mujer a la que le canta. Una canción narrativa presenta las categorías de Labov y Waletzky: resumen, orientación, complicación, evaluación, resolución y coda (otros lo resumen en introducción, nudo y desenlace). Resumiendo, SÍ hay narración en el vallenato, pero un análisis diacrónico permitirá reconocer la dominante descriptiva.

La confusión se presenta porque, como ya lo dijo Jacques Gilard – el primero en poner en duda que el vallenato fuera esencialmente na- rrativo- no existen textos químicamen- te puros”…

BLOG DEL AUTOR: Abel Medina Sierra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .