PONCHO MOLINA, LA LEYENDA MÁS ALLÁ DEL VUELO DE SU CÓNDOR

El compositor de Juan de Acosta, además de crear canciones vallenatas y en otros géneros a partir de la guitarra, también se distinguió como docente de varias generaciones.

Al llegar a la plaza central del municipio de Juan de Acosta, siete personas interpretaban a ritmo de guitarra varias de las canciones escritas por el recién fallecido compositor Ángel Alfonso Molina Molina. No hay llanto entre los admiradores de su obra, solo anécdotas cargadas de jocosidad y muchos recuerdos de su sentir campesino, que son desempolvados frente a la parroquia San Juan Bautista Precursor, la misma en la que su madre Ramona desde niño le inculcó una fe a ciegas por el patrono de su pueblo.

El cóndor legendario, tema que inmortalizaron Los Hermanos Zuleta (1977), es solo una de las obras que brotaron de la mente prodigiosa de Poncho Molina a quien también conocían como ‘El Profe’, apelativo que se ganó por sus 38 años de labor como docente de Ciencias Sociales, Filosofía, Español, Ética y Valores, en la Institución Educativa Técnica Juan Victoriano Padilla y La Cieneguita.

“La grandeza de Poncho va más allá de El cóndor legendario. De su padre, el agricultor Simeón Molina aprendió a hacer los versos en cuarteto que realizaban los campesinos para arrear el ganado. Su vida transcurrió entre el campo y el templo, dejando canciones icónicas para su pueblo”, anota Rubén.

Temas como: Tiempos aquellos, Estampas de mi pueblo, Minca, La virgen morena y La peste también se las aprendieron de memoria sus coterráneos y ahora más que nunca las entonan con todo el sentimiento que genera su partida.

A un extremo de la plaza suenan sus canciones a todo volumen desde un local en el que venden accesorios para celulares. Allí Juan Pablo Ríos Ortiz, uno de los cientos de estudiantes que pasaron por sus manos, lo recuerda con alegría, porque eso era lo que proyectaba ‘El Profe’.

“Me dio clases de español, era un hombre noble, no enseñaba con gritos, ni regaños, siempre fue buen conciliador. A diario pasaba por aquí en su bicicleta y no paraba de aconsejarme para prosperar con el negocio, se nos va un sabio”.

Ríos recuerda que su mente fue tan brillante que creó el himno de su municipio y también el del colegio Juan Victoriano Padilla. “Nos los hizo aprender al pie de la letra. Sus clases comenzaban con la cantada de los himnos, eso lo hacía sentir orgulloso, se le notaba en el brillo de los ojos”.

Acto seguido, Ríos entona la primera estrofa del himno de los costeros: “Alegre se despierta, cantando el corazón/ y este pueblo orgulloso repite esta canción/ tiene fama el costero de gran emprendedor/ trabajador que siempre defiende su región”.

Osmar Molinares Molinares fue otro de sus estudiantes, actualmente es docente de Ciencias Sociales en las mismas aulas en las que ‘El cóndor’ puso a volar sus conocimientos. “Me dio clases de Ética, era muy didáctico, sus clases eran imperdibles. Nos enseñó el amor por nuestros símbolos patrios, a valorar el campo y respetar al prójimo. Los costeros nos hemos quedado sin nuestro padre cultural”, lamentó.

Sus dos agrupaciones

Las letras costumbristas de Poncho Molina fueron grabadas esencialmente por dos agrupaciones: El Sindicato y La Gruta Simbólica.

Ender Navas, uno de sus compañeros en El Sindicato, lo recordó en medio de lágrimas con la canción Homenaje a Poncho, la cual le interpretó en varias ocasiones. “Tenemos 40 temas en nuestra banda que fueron escritos por él, destacando siempre la belleza del campo”.

Adolfo Rada Padilla, uno de sus cómplices en La Gruta Simbólica, cuenta que la agrupación que surgió a inicios de los 70’ tomó su nombre basado en un libro homónimo escrito por el poeta Julio Flórez, Rafael Espinosa Guzmán, Jorge Pombo, Max grillo, entre otros. 

“Soy uno de los sobrevivientes de ese icónico grupo en el que tocábamos guitarra, piano y protagonizábamos muchas noches de bohemia. Poncho se nos va dejando un vacío inmenso”.

Su sobrina Ana María Redondo, en el quiosco de la casa de la fallecida figura, ubicada en la calle principal, muestra varias fotografías, entre ellas una en la que aparece junto a su esposa María Emilia Arteta y sus cuatro hijos: Brenda Cecilia, Denires, Miguel Alfonso ‘Miche’ y María Carolina. “Miche fue quien heredó su talento”, sus notas han acompañado al cantante Fausto Chatella en distintos escenarios.

“Se enojó porque le cambié la letra”: Poncho

En diálogo con este medio Tomás Alfonso ‘Poncho’ Zuleta confesó que el compositor sintió mucha rabia cuando escuchó la versión final de El cóndor legendario, lanzada al mercado el 17 de diciembre de 1977.

“Se enojó porque le cambié la letra, originalmente decía: ‘Soy folclor soy alegría/ soy tristeza y desengaño/ a mí me están matando los años/ y nadie comprende mi agonía’, pero para hacerla más parrandera la arreglé así: ‘Soy folclor soy alegría/ soy tristeza y desengaño/ a mí me están matando los años/ y no me compongo todavía’”, rememora El Pulmón de Oro.

Cuenta que también le reclamó porque la canción original tenía cuatro estrofas y solo grabó tres. Sobre este hecho argumenta: “En esa época grabábamos en Long Play y los temas no debían ser tan largos para darle paso a  otros, así que cuando nos veíamos y parrandeábamos yo para congraciarme con él lo invitaba a cantarla y se le pasaba toda la rabia. Nos quisimos mucho”.

“Presentía su muerte”. Martín Molina, conocido como El Gringo e’ Rita, el mejor amigo y guitarrista de Poncho Molina, desde su finca La Chocozuela cuenta detalles de la última vez que este lo visitó. “Hace dos semanas me pidió que grabáramos en guitarra algunas canciones que sirvieran como legado para las nuevas generaciones porque nosotros ya nos íbamos. Ese día estuvo muy reflexivo y en medio de los tragos habló de la muerte sin temor”.

También, entre varias anécdotas jocosas, evocó sus parrandas al lado del maestro Rafael Escalona y lo feliz que hicieron a muchos con sus canciones cargadas de alegría. “Fueron muchos momentos inolvidables, se me ha ido el hermano que me regaló la vida, el cóndor que he visto volar más alto y con el que pronto me reencontraré como nos lo expresamos tantas veces”.

La periodista Claudia Molina, hija del Gringo e’ Rita, presenció esa última conversación y le propuso hacer varios videos para hablar de su legado musical y Poncho aceptó complacido.

“Tenía un gran interés por dejar sus memorias, desde que vino sentí que se despedía con cada verso que hizo y también al cantar cuatro veces el tema El retiro de Los Hermanos Zuleta, en el que hacía énfasis en una estrofa: ‘Tantos tormentos, tantos pesares/ acaricie tantas madrugadas/ yo tuve fuerza, tuve coraje y mucho tiempo para pensar’”.

Homenaje póstumo y sepelio. El alcalde municipal, Carlos Higgins, decretó tres días de duelo por su fallecimiento. Este miércoles a las 7:00 p.m. tras el arribo del cuerpo, fue homenajeado en la plaza por la Banda Municipal y El Sindicato, que interpretaron varias de sus obras. Posteriormente su cuerpo fue puesto en cámara ardiente en el templo religioso. El sepelio está programado para este jueves a las 11:00 a.m. en el cementerio Morada de Paz.

Autoría: JONATHAN DIAZ
Fotos: Johnny Olivares
Publicado por: EL HERALDO BARRANQUILLA

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