Autor: Enoc Adolfo Guzmán*
Conocido su fanatismo por la música de Iván Villazón, a mi buen amigo Luis Domingo García Marimón le endosamos el remoquete de “Mingo Villazón”.
Dada mí también reconocida empatía con la música de la época dorada de Los Betos, “@mingovillazón” me retó a un duelo musical: Betistas versus Villazonistas.
El lugar escogido fue un pequeño establecimiento denominado pomposamente “Las Estrellas del Vallenato”, que en esa época era administrado por mi buena amiga Noris Salcedo. Las reglas eran claras: discos alternados, la repetición de los temas estaba vedada y la hora de cierre se fijó a las 11:00 de la noche, con un compromiso especial:
El perdedor pagaría la cuenta de la parranda.
Llegada a la hora y el día fijado una veintena de amigos asistieron a la cita. Entre ellos se destacaban los diez integrantes de una cooperativa de mantenimiento vial, cuya afinidad con la música de Los Betos me garantizaba el resultado exitoso en la contienda.
A ellos se sumó mi compadre Ramiro Ricaurte Márquez quien había llegado directamente de Fort Lauderdale – Florida a “Las Estrellas del Vallenato” y a quien yo jactanciosamente había invitado para que fungiera como jurado y presenciaran “la paliza” que presuntamente le iba a dar a los Villazonistas.
Todo transcurría normalmente hasta que “@mingovillazón” le torció el pescuezo a la apuesta. Estratégicamente ubicado al lado de Seifar Castro, a quien además de las cervezas comenzó a darle repetidos tragos de aguardiente, puso en marcha su plan.
Yo alcancé a notar que, usando a Seifar como ‘gancho ciego’, empezó a secretearle, y de hecho, me pareció verlo pasarle un papelito, aunque en ese momento no le di mayor importancia.
Lo que sí empecé a mirar con preocupación fue que los aplausos en favor de las canciones de Los Betos iban decreciendo ostensiblemente.
Henel Barrios, Miguel del Toro y Carlos Arturo, integrantes de la cooperativa, me advirtieron en coro:
—¡Esos manes están torcidos!
Pero ya era tarde. De un momento a otro la mayoría mutó de Betistas por convicción a Villazonistas por conveniencia y yo seguía sin entender la razón.
Ya yo había usado alternadamente del repertorio de Rafa Manjarrez: Indecisión, Desenlace, Benditos Versos, Volví a Tenerla, Puñados de Oro, Canciones Lindas, Mi Media Naranja, Dueña de Mi Felicidad, y otras más, cuando “@mingovillazón” respondió hábilmente con una de Manjarrez, pero en la voz de Iván Villazón:
“Mi alma en pleno”.
Terminó la canción y los aplausos retumbaron. Cerveza en mano y voz en cuello, El Seifar guapirrió:
—¡Repítanla!
Alaridos que fueron secundados por Yesi Ordóñez, “El Penca” Escobar y otros más. Yo traté infructuosamente de imponer el orden, pero ya todo estaba consumado, “@mingovillazón”, con voz triunfal, proclamó:
—¡Fuera y fuera! No va más… ¡Votación! Son las 11:00.
“¡Votación! ¡Votación!” clamó la mayoría.
Mi compadre Ramiro anunció lacónicamente:
—Ganador: el combo Villazonista.
Obviamente el resultado no fue el esperado y a mí me tocó pagar un ruple de cajas de cervezas, más media caja de aguardiente. El pago lo completé con unos dólares que aportó mi compadre y que Noris Salcedo recibió con justificada mala cara señalando:
—Esa vaina aquí casi ni sirve…
Ya en el epílogo, los aplausos y las risas no se hicieron esperar. En medio de la algarabía alcancé a escuchar la frase:
—¡De la que nos salvamos!
Lo cual, en un principio, no entendí.
Todo tuvo su precisa explicación cuando, entrando al baño del establecimiento, encontré un papelito humedecido y arrugado que, con letra garrapateada y conocida, textualmente decía:
“¡Ojo! si ganan Los Betos, nos toca a nosotros pagar la cuenta…”
Enoc Adolfo Guzmán
El autor: Enoc Adolfo Guzmán del Portillo, abogado, especializado en derecho administrativo, oriundo de Tenerife – Magdalena, quien muchos años atrás mantuvo la columna “Hablando de Vallenatos” en el “Diario La Libertad” de Barranquilla, alusiva a la temática de canciones y compositores vallenatos, y quien retoma su pluma con registro de publicaciones anecdóticas recientes en medios culturales de la Costa Caribe, específicamente en PanoramaCultural.com.co y en PortalVallenato.net.
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*El autor: Enoc Adolfo Guzmán del Portillo, abogado, especializado en derecho administrativo, oriundo de Tenerife – Magdalena, quien muchos años atrás mantuvo la columna “Hablando de Vallenatos” en el “Diario La Libertad” de Barranquilla, alusiva a la temática de canciones y compositores vallenatos, y quien retoma su pluma para rememorar episodios anecdóticos de ese género, con registro de publicaciones recientes en medios culturales de la Costa Caribe, específicamente en PanoramaCultural.com.co y en PortalVallenato.net

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Fue un anécdota contada por usted compadre Enoc Guzmán Del Portillo basado en echos reales que tuvimos la oportunidad de compartir en ese momento, siempre fuimos acérrimos seguidores del folklore vallenato y muy cuidadosos al calificar una melodía. Gracias compadre por este recuerdo inolvidable, siga ese legado que Dios le dió al escribir esas notas del folklore nuestro
saludos.
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Excelente crónica del doctor Enoc! Retrata a la perfección la esencia de una verdadera parranda vallenata: la picardía, el sano debate musical y esa inigualable estrategia de supervivencia económica en la mesa. Al final, no ganaron los ‘Villazonistas’ por la música, sino por el bolsillo. Una historia fantástica que demuestra que en el vallenato, además de talento, ¡lo que sobra es ingenio caribeño
Gran pluma de autor
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Son vivenciss sgnigicatibss de nuestro que recrean momentos de compartimiento gratos y en paz. Felicitsiones compadre Enoc, por su excelente rebuento.
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ah que tiempos aquellos, muy buena anécdota no sé como me perdí de ésa contienda
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una crónica más para recordar viejos tiempos, hoy Fort Lauderdale, Florida nos regaló una tarde espléndida que invitó a unas cuantas cervezas bien frías para deleitar la crónica que cruzó el majestuoso océano atlántico para traernos vivencias inolvidables, mis expresiones de gratitud para con el autor y mis deseos de éxitos Compadre, fuerte abrazo
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Gran relato de sanas costumbres, cuando rodeado de amigos se gozaban esas parrandas sanas, escuchado grandes clásicos de grandes artistas como Beto zabaleta e Ivan villazon. Parrandas donde prevalecia el respeto,. A diferencia de las parrandas de ahora donde prevalece el que no está porque pasamos hablando por celular. Se perdió el respeto por la parranda y ya no se escuchan las grandes poesías, vivencias y relatos como dijo el maestro Jorge Oñate , » ahora es puro pri pran, pin pon pan, gluglu.
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Jajajajaj Definitivamente, muy buenas anécdotas, que bueno que por un momento tengamos el tiempo de leer, yo personalmente me imagino todo ese momento y sueltos carcajadas, siga escribiendo esas buenas vivencias.
Felicidades.
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esos son los chascarrillos que dejaban las viejas parrandas en mi terruño. Como buen Betista, las llamo, PARRANDAS INOLVIDABLES
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Jajajajaja tremenda anécdota… Aunque muchos no tuvimos la oportunidad de presenciar estos escenarios hoy los podemos recrear con facilidad gracias a su auténtica forma de contar historias, que nunca defraudan
A la espera de más anécdotas como estas!
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esas eran las mejores parrandas que un asia y eso manes que siempre les gustaba traicionar con tal de no pagar nada
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excelente relato mi apreciado amigo doctor Enoc Guzmán. Y esa jugada de mi hermano y compadre Luis Domingo García fue magistral. Cómo la estrategia que Ud llevó a ese encuentro musical fue utilizada en su contra y Ud sin poder defenderse debido al cierre donde la mayoría estaba alineada a favor de los villazonistas. Mi cariño y afecto para ustedes.
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Dr. Enoc, gran crónica. Ese contrapunteo entre Betistas y Villazonistas demuestra que, aun pensando distinto, podemos encontrarnos desde la música, la risa y la tradición. Ojalá el país resolviera más diferencias con acordeón y menos peleas.
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