Por: José Jaime Daza Hinojosa*

MI CRÓNICA SABATINA

Valledupar, 24 de octubre de 2026

“El arquitecto ariguanense que, convertido en alcalde, llevó el agua a su tierra. Encausó su gestión de gobierno en la construcción del acueducto Pueblo Nuevo – El Difícil. Es un profesional honesto, trabajador, responsable, organizado y muy respetado; con 84 años cumplidos conserva una lucidez extraordinaria, entabla conversaciones interesantes y evoca con claridad sus años de infancia y adolescencia; su personalidad aguerrida y competente es un verdadero ejemplo a seguir.”

En la escarpada población de El Difícil, cabecera municipal del municipio de Ariguaní, departamento del Magdalena, nació este brillante, incansable y perseverante personaje un 12 de marzo de 1942. Fue fruto del matrimonio conformado por Alejandro Rafael Maestre Sierra y Alicia Palmera Mesa. Su padre, oriundo de La Junta, La Guajira, dejó como buen guajiro una prolífica y numerosa familia de 17 hijos:

Luis Emiro, técnico en Agricultura y Ganadería; Raúl José, abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia en Bogotá; Pedro Alfonso (“El Tote”), ganadero, empresario y político; Humberto Domingo, ganadero; Jaime Eduardo, ganadero, político y gallero; mi homenajeado de esta semana, Alejandro Rafael, arquitecto, exalcalde y ganadero; Ena Judith; Jorge Abel, médico cirujano de la Universidad Nacional; Oscar Julio, abogado; Carmen Alicia; Eva María; Rubí Esther, abogada; y Leandro Enrique Maestre Palmera, abogado. A esta estirpe se suman Jovita, Luis Guillermo, Ilba y Diego Maestre Fonseca.

Desarrolló su infancia en las calles de El Difícil, Magdalena. Tuvo el honor de estrenar la cuarta bicicleta que llegó a su terruño, lo cual causaba admiración y asombro ante sus paisanos; jugó también con carritos de madera con llantas de ceiba. Siempre recuerda que repitió el quinto grado de primaria tres veces, hasta que su padre pudo enviarlo a estudiar como interno a la ciudad de Cartagena, Bolívar, en el Colegio Fernández Baena. Allí debió cursar por cuarta vez el quinto grado, debido a que su anterior institución no estaba aprobada por el Ministerio de Educación Nacional; en este colegio permaneció hasta tercer año de bachillerato. Luego, en Santa Marta, en el Liceo El Caribe, cursó el cuarto año de secundaria y, finalmente, en el Gimnasio Bolívar de Cartagena realizó quinto y sexto, obteniendo su título de bachiller. En este claustro fue alumno de dos ilustres profesores sanjuaneros: Rafael Fernández (Filosofía) y el “Bily” Crespo (Matemáticas).

Al terminar el bachillerato se trasladó a Bogotá, donde presenció la histórica pelea del boxeador colombiano Bernardo Caraballo contra el brasileño Éder Jofre en el estadio El Campín, el 27 de noviembre de 1964. Inicialmente se presentó a la carrera de Medicina en tres universidades (Nacional, Javeriana y Los Andes), cumpliendo el anhelo de su padre de tener un hijo médico, pero no fue admitido en ninguna. Sin embargo, para el segundo semestre de 1965 se postuló a Arquitectura en estas mismas tres instituciones, clasificando en todas ellas. En 1971 obtuvo su diploma de arquitecto en la prestigiosa Pontificia Universidad Javeriana; dicho título, tal como se acostumbraba en la época, estaba redactado en latín.

Su primer trabajo profesional lo desempeñó en la Caja Nacional de Previsión, durante la gestión del ministro de Trabajo Crispín Villazón de Armas, amigo entrañable de su padre. Laboró allí durante cinco años como jefe de la Oficina de Vivienda, diseñando y ejecutando obras a lo largo y ancho del país, desde Neiva hasta Barranquilla y Santa Marta. Posteriormente fue convocado como docente en la Universidad Piloto de Colombia, donde ejerció la academia por dos años y llegó a ser exaltado como decano de la Facultad de Arquitectura. Desde esa posición impulsó la vinculación de numerosos estudiantes del Cesar y La Guajira, entre ellos Jesús María Molina, Andrés Vega Gutiérrez (“El Míster”) y los reconocidos compositores y arquitectos Luis Egurrola Hinojosa y Jacinto Leonardi Vega Gutiérrez.

De su primer matrimonio con Esperanza Farfán Manrique (q. e. p. d.) nacieron dos hijos: Lina Alejandra, administradora de empresas, y Alejandro Maestre Farfán, médico veterinario zootecnista. De su segunda unión, con Yaneth Vanegas Cubillos, nacieron Jorge Luis, ingeniero industrial, y Rafael Enrique Maestre Vanegas, ingeniero ambiental.

En el año 1990 se retiró del ejercicio de la arquitectura. Por esa época asistió a una cena de recaudación de fondos para niños de escasos recursos, organizada por un sacerdote de apellido Aguas. Durante el evento, el presbítero manifestó que en El Difícil todas las obras públicas eran precarias: a pesar de ser una población con notable capacidad económica individual, no contaba con hospital, acueducto ni alcantarillado. Aquellas palabras impactaron profundamente en su interior y se propuso: «Voy a aspirar a la Alcaldía». En 1992 fue elegido alcalde del municipio de Ariguaní para un periodo de transición de dos años y medio.

Durante su gobierno, una de sus prioridades fue la profesionalización de 93 docentes del municipio para elevar la calidad educativa. Su segunda gran obra trascendental fue la construcción del acueducto San José de Ariguaní – Pueblo Nuevo – El Difícil, una obra ejecutada por $2.300.000.000 que transformó en un 100 % la calidad de vida de sus habitantes. Recuerda que para consolidar este proyecto invitó a su tierra al entonces embajador de Holanda, Jean de J. Rouss, a quien le ofreció un recibimiento animado por la agrupación musical de su sobrino, el recordado cantante Ricardo Maestre. La visita fue tan productiva que el diplomático gestionó un aporte de $700.000.000 para el acueducto. Como dato curioso, el embajador terminó enamorándose y contrayendo matrimonio en El Difícil.

La de esta semana es una crónica ilustrativa y aleccionadora, que narra la trayectoria de un hombre luchador, perseverante, excelente arquitecto y constante en sus propósitos. Un gobernante a quien le interpusieron 33 demandas tras su paso por la Alcaldía y de las cuales ninguna prosperó, pues sus actuaciones siempre se mantuvieron en el marco de la rectitud y la ley. Durante su gestión tuvo el honor de recibir en su pueblo a figuras de la política nacional como César Gaviria y Horacio Serpa.

Alejandro Rafael Maestre en familia

Jandito —como le llamamos de cariño— conserva una profunda admiración por el matrimonio de sus padres, a quienes pone como ejemplo de armonía, pues asegura que jamás los vio discutir. Evoca con nostalgia a su madre, quien trabajaba como costurera del pueblo hasta altas horas de la noche a la luz de una vela. Ese ejemplo de tesón, armonía y firmeza marcó su vida y lo convirtió en el insigne profesional que hoy es orgullo de su familia y de su tierra.

Un fuerte abrazo, Jandito. Que Dios nos permita contar con tu presencia por muchos años más para seguir disfrutando de tu nobleza y empatía.

“No midas tu éxito por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has superado.”

Con optimismo, consideración y franqueza,

Dr. A.S. JOSÉ JAIME DAZA HINOJOSA

“El Juntero Futurista”

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*José Jaime Daza Hinojosa («El Juntero Futurista») es cronista, investigador cultural y escritor oriundo de La Junta, San Juan del Cesar (La Guajira). Creador de la aclamada columna semanal Mi Crónica Sabatina, ha dedicado su pluma a la preservación de la memoria histórica, la genealogía, las tradiciones y los personajes del folclor en el Caribe colombiano. Sus escritos se publican habitualmente en diversos medios de comunicación de la región•
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