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‘Los artistas no se pueden vender’: Totó la Momposina’Los artistas no se pueden vender’: Totó la Momposina

La cantadora tradicional colombiana contó en su charla con jóvenes periodistas algunas anécdotas y atacó la falta de apoyo de los medios al folclor. Foto: Jaime Moreno

La cantadora será homenajeada en el festival La Mar de Músicas, en España, por su trayectoria.

Por: Sofía Gómez G. |22 de julio 2018 , 12:45 a.m.

Totó la Momposina se ríe de los artistas que dicen que van a conquistar Europa con su música. “Yo llevo 60 años llevando el folclor allá, así que quienes presumen ahora con eso, están muy equivocados”, enfatiza.

Tiene 78 años y la voz intacta. “Es que yo no bebo, no fumo, no trasnocho… ¡ah! y no tengo marido”. Se carcajea. La artista es conocida por su espontaneidad, por no andarse con rodeos. Un improvisado auditorio de periodistas, que en su mayoría no han vivido más de tres décadas, la escucha atentamente un día antes de que ofreciera un concierto en Bogotá.

Sonia Bazanta Vides –Totó la Momposina– es una de las embajadoras musicales más importantes de las tradiciones folclóricas del Caribe colombiano. Fue pionera en atravesar el océano para llevar el retumbar de los tambores, herencia de sus ancestros, a recónditas latitudes como la extinta Unión Soviética.

Este lunes 23 de julio, la cantante bolivarense (nacida en Talaigua Nuevo, en 1940) recibirá un homenaje más en su extensa carrera (que incluye el premio a la Excelencia de los Grammy Latinos en el 2013).

Se trata del premio La Mar de Músicas, en el festival que celebra la música, el cine, la literatura y las artes plásticas y que llega a su edición XXIV, en Cartagena (España). Además, ofrecerá un concierto que incluye canciones tan famosas como ‘La candela viva’, ‘El pescador’ o ‘Aguacero de mayo’.

Es que todos están haciendo reguetón, hasta los vallenatos. Eso es un exabrupto. Uno tiene que trabajar por la música propia y no copiarle a nadie

Su memoria y energía son envidiables: después de recibir ese reconocimiento, proseguirá con su gira por el Viejo Continente, el viernes 27 de julio, en Bélgica y el domingo 29, en Francia.A continuación, algunos extractos de la charla en la cual abordó anécdotas familiares y artísticas, y criticó a los medios colombianos por su falta de apoyo al folclor.

Los orígenes

“La música ancestral siempre tiene detractores. La contemplación de lo ancestral se logra con el sentido de pertenencia. Yo tengo que decir de dónde vengo, qué como (es una buena costeña y adora el arroz con coco) y qué pienso. Así se puede amar y proteger lo que tenemos. A los 8 años, yo hacía zapatos, porque vengo de una familia de zapateros, pero mi abuelo interpretaba el clarinete y también dirigía la banda de música, y mi bisabuelo tocaba la bandola en Mompox y dirigía un teatrillo. Nosotros descendemos de indígenas porque éramos de Talaigua, de los indios chimilas. Eso lo tengo que decir hoy, mañana y siempre. Porque eso es ser auténtico”.

Ritmos ancestrales

“Yo empecé interpretando los bailes cantaos (bullerengue, lumbalú, fandanguito, chandé, mapalé, entre otras variantes rítmicas). Por influencia de mi abuelo y mi bisabuelo les fui agregando otros instrumentos a los tambores.La música tradicional se fue desarrollando a través de los sextetos y del acordeón, que es alemán pero que en Colombia les pertenece a las sabanas de Bolívar y no a Valledupar, como se popularizó. Los bailes cantaos también lo adoptaron. Luego, a los bailes en las ruedas de fandango se les introdujeron todos los instrumentos que llegaron con los españoles y los piratas (los vientos, por ejemplo). Ahí se formó el estilo de banda y se popularizó el porro”.

Europa

“Yo terminé estudiando en la Sorbona (en París) porque tenía que reforzar mis conocimientos para hacer música ancestral en un país donde no se oye en la radio. Si acaso en la Radio Nacional. Allá en París me abrieron las puertas: me trataron como si llevara un gran regalo, así que yo empecé a entregar todo lo que sabía y ellos me dieron otros conocimientos. Fue como un intercambio de saberes”.

Las otras músicas

“Para mí ir a los colegios y las universidades siempre ha sido una prioridad. Los muchachos aprenden a valorar más porque generan sentido de pertenencia conociendo lo tradicional.Recuerdo que en un concierto que hice en la Javeriana les decía a los jóvenes: ‘Bueno, ustedes no pueden venir a comer mentira, porque la música que van a oír es la verdadera música ancestral, porque la música es más que el reguetón que ponen a toda hora en las emisoras’. Vaya y pregunte si ponen bambucos, rajaleñas o sones de tambores. ¿Eso con qué se come?, responden”.

Las nuevas propuestas

“Es que todos están haciendo reguetón, hasta los vallenatos. Eso es un exabrupto. Uno tiene que trabajar por la música propia y no copiarle a nadie. Los músicos del interior deberían hacer propuestas con sus instrumentos de cuerdas, como lo hacen en Cuba. Los muchachos tienden a plagiar. Uno debe inspirarse en lo que tiene”.

Yo no pago para que pongan mi música, porque es como si estuviera mendigando. Yo sigo aquí porque amo este país, pero hay que mostrar de vez en cuando los trapitos al Sol

Difusión del folclor

“Parte de lo que hacemos muchos compositores e intérpretes es respetar a nuestros ancestros. Mi compromiso es llevar esta música a otro nivel, sin que pierda su esencia, a través del sentido de pertenencia. Yo no pago para que pongan mi música, porque es como si estuviera mendigando. Yo sigo aquí porque amo este país, pero hay que mostrar de vez en cuando los trapitos al Sol”.

La Unión Soviética

“Cuando yo estaba en tercero de bachillerato, mi ambición era ir a la entonces Unión Soviética. Años después, me invitaron a cantar. Pasé seis meses allá y dimos como 180 conciertos en toda la región. No se alcanzan a imaginar las atenciones y el respeto. Nos sentíamos como reyes: puntualidad, traslados, hoteles bellísimos, los escenarios llenos, con ingenieros y equipos de altísima calidad… Es triste compararlo con algunos espectáculos acá, porque no hay ese ritual de la importancia de llamarse Ernesto (se ríe haciendo referencia al texto de Óscar Wilde). Yo puedo cantar muy bonito, pero si el micrófono falla, las cosas no salen bien”.

Los músicos noveles

“Les diría que estudien música. Yo vengo de una dinastía de músicos, y cuando llegué al conservatorio pues tenía cierta ventaja; pero creo que tiene que pasar mucho tiempo de preparación para llegar a considerarse un verdadero artista.
Y que nunca olviden sus principios, porque los artistas no se pueden vender”.

El secreto del éxito

“Yo no soy una niña, tengo 78 años, pero un espíritu como de 15 (más risas). Eso ayuda; aunque me falta mucho por aprender: aún no he entendido porque Colombia no se expresa y por eso estamos en la inmunda, porque no decimos lo que sentimos”.

Mar de Músicas, más que música

Además del concierto y el premio que recibirá Totó la Momposina, en el festival español La Mar de Músicas el lunes 23 de julio se exhibirá el documental ‘La colombiana’, dirigido Tony Hardmon y que retrata su lucha por mantener vigente los sonidos ancestrales.

También se proyectará ‘Porro hecho en Colombia’, un viaje a los orígenes de este ritmo bajo la dirección de la cantante cordobesa Adriana Lucía.

Consulte todos los artistas y más información del certamen que se realiza hasta el 29 de julio en Lamardemusicas.cartagena.es

SOFÍA GÓMEZ G. |Cultura|El Tiempo

Twitter: @CulturaET

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