¿RACISMO, O ESTUPIDEZ?

Por Donaldo Mendoza

La imagen del ciudadano estadounidense de raza negra, George Floyd, cuyo cuello es oprimido por la rodilla de un policía blanco hasta matarlo, volvió a incendiar una ciudad de Estados Unidos y a indignar a casi todo el mundo, excepto a la minoría racista. Y de nuevo surgieron las voces de enardecida protesta, recogidas por los innumerables canales de comunicación.

Y de nuevo el dedo índice apunta hacia los Estados Unidos, como el país más racista. Una actitud bárbara en una nación que, supuestamente, alcanzó los niveles más altos de cultura y civilización en menos de dos siglos. Había al menos la esperanza de que esa joven república se convirtiera, para otras naciones en formación, en la brújula que las condujera hacia el reconocimiento pleno de los derechos humanos, con la democracia como sistema de gobierno. Pero lo que acaba de ocurrir con el ciudadano Floyd demuestra que el logro de esa utopía aún seguirá lejano.

De “racista” califican el acto bárbaro del policía blanco. Ese, considero, es el principal obstáculo para superar, algún día, ese detestable problema. Dado que “racista” es un adjetivo que conlleva una odiosa paradoja. En efecto, quien es acusado de racista, no se enoja, al contrario, se siente reconocido. Porque es claro que el racista cree “sanar” con esa actitud sus complejos de inferioridad, de frustración y otras taras afines al fracaso. Y en sus complejos, ser racista lo hace sentir “superior”.

Si se quisiera avanzar en la superación, algún día, del “racismo”, habría que empezar por darle la vuelta de tuerca al sustantivo racismo y al adjetivo racista. Y a quienes esgrimen esa condición, hacerles entender (si es que alcanzan) que lo suyo no es en realidad racismo, sino estupidez. Quizá eso sí lo alcancen a entender, y no les haría ninguna gracia.

En suma, mientras se continúe llamando “racistas” a personas que actúan a la manera del policía de Minneapolis, se les seguirá haciendo un favor en su búsqueda de reconocimiento.
En cambio, si se pasa del racismo / racista a la estupidez, el mensaje que recibe este individuo es el de ser una persona demasiado torpe para comprender alguna cosa; un corto de entendimiento. El estúpido es una persona aturdida, que desconoce, por ejemplo, la serenidad, que es incapaz de reflexión y menos de discernimiento.

Me parece que ese sería un cambio positivo hacia el que una humanidad sensata pudiera girar. Quizá con ello se conseguiría, algún día, avanzar hacia el pleno reconocimiento de la dignidad de las personas, más allá de sus colores y credos. Martin Luther King, alude a la dignidad cuando dice: “Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda”. Y otro George, Bernard Shaw, le habla al oído a los estúpidos: “El norteamericano blanco relega al negro a la condición de limpiabotas y deduce de ello que solo sirve para limpiar botas”.

BLOG DEL AUTOR: Donaldo Mendoza

2 comentarios

  • Muy de acuerdo con el texto, pero no sólo en Estados Unidos se vanglorian en el racismo, aquí en Colombia también, que presidente de Colombia ha sido de tez negra? Ninguno, la estupidez es un virus que lleva 200 años de permanencia en el país más feliz del mundo.

    Me gusta

  • Donaldo Mendoza

    Así es, Yanine; la estupidez es universal. Y contra la estupidez, hasta los dioses parecen luchar en vano, decía Goethe.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .