LA MATRONA DE LA DINASTÍA GRANADOS

Por José Atuesta Mindiola

Nadie se hace solo, siempre hay alguien que lo orienta y lo protege. Una semilla que cae no germina por sí sola, tiene que encontrar una morada propicia para su crecimiento. Nada se da por generación espontánea. Los hijos son lo que sus padres por genética le transfirieron o por el apoyo que ellos o alguien les brinda para desarrollar sus aptitudes.

Ovidio Granados Melo

Ovidio Granados Melo, el gran maestro en la ejecución y arreglista de los acordeones alcanzó esa categoría en el mundo musical del vallenato, porque heredó los genes de tres familias de músicos: su abuela materna, Camila Durán era prima de Alejo Durán. De la parte paterna: su abuela, Ángela Ochoa, era tía de Calixto Ochoa y su abuelo, Juancito Granados, el famoso juglar de Camperucho.

Además de esta herencia, tuvo el apoyo decidido de su madre, Isabel Melo Durán (1924-2015), que lo protegía de los regaños de su esposo Juan Granados Ochoa, cuando el joven Ovidio para no trabajar en los oficios de vaquería, como lo hacían sus hermanos menores, se ponía a ensayar el acordeón. Claro, tiempo después cuando el padre se dio cuenta, que su hijo tenía talento para ser músico, no dudó en apoyarlo.
El joven Ovidio Granados Melo, empieza a hacer historia en la música, cuando crea el conjunto Los Playoneros del Cesar, en compañía del cajero Rafael Mojica y el guacharaquero, compositor y cantante, Luciano Gullo Fragoso; después se unen los compositores y cantantes Miguel Yanet y Rafael “Wicho” Sánchez, y el cajero Cirino Castilla; en 1965 hacen sus primeras grabaciones y muy pronto conquistan a las emisoras y a muchos seguidores en la región Caribe del país. De esas canciones, todavía se escuchan ‘Penas Negras’ y ‘Campesina Ibaguereña’ de “Wicho” Sánchez; de Miguel Yanet, ‘El Cachaquito’ y ‘20 años’, y de Luciano Gullo, ‘El puente de Mariangola’.
Ovidio es el símbolo viviente de la dinastía de los Granados. Ya próximo a cumplir ochenta años, sigue en su trabajo de especialista en restaurar y enriquecer los tonos de los acordeones, y se le conoce como el ‘cirujano de los acordeones’. De sus once hermanos, dos son reconocidos músicos: Almes, acordeonero, rey vallenato, y Adelmo, cajero, acompañante de varios reyes en el Festival; hoy toca con Silvestre Dangond. Ovidio con su esposa Nimia Córdoba, tuvo seis hijos, y los cuatro varones heredaron su vena artística: Hugo Carlos, rey vallenato en todas las categorías y rey de reyes. Juan José, rey vallenato. Dos arreglistas de acordeones, Ovidio Jr. y Eudes (fallecido en el accidente con el Juancho Rois).

ISABEL MELO DE GRANADOS

La matrona de la dinastía Granados es Isabel Melo Durán y su cuna es Mariangola. En la década de 1930 llega una nutrida colonia de nativos de El Paso, siguiéndoles las sendas a Miro Manjarrez e Inocencio Flores, entre ellos: Camila Durán con Ambrosio Melo, Dominga Durán con Remigio Melo, Soraya Durán con Rafael Pitre y Candelario Durán con Luisa González. Camila y Ambrosio llegaron con sus siete hijos; la mayor era Isabel, una alta y esbelta joven morena de cimbreantes caderas, que cautiva al joven domador de caballo, tocador de caja y dicharachero, Juan Granados Ochoa. Isabel, cariñosamente ‘La Chave’ o ‘Chavenga’, era una bondadosa anfitriona, su casa parecía tener el don de la extensión para albergar a su numerosa prole, vecinos y amigos de sus hijos. Las puertas de su casa siempre abiertas y una sonrisa de canela a flor de piel de bienvenida. En las horas tristes fue solidaria y comprensiva hasta el final. Vivió vestida de prudencia y serenidad, y Dios le regaló 91 años de vida.

Familia Granados

***
LA DINASTÍA GRANADOS
I
En mi pueblo ha germinado
Un jardín de melodía
con la bella dinastía
musical de los Granados.
Y Juancito es recordado
el gran patriarca juglar,
con ganas de parrandear
de Camperucho salió
y en Mariangola sembró
semillas de su cantar.

II
Descendiente del juglar
nace Juan el gran cajero,
jinete de los potreros
incansable al trabajar.
Y formó un feliz hogar
con una mujer pasera
que lleva en su piel morena
la sangre de los Durán;
estas dos familias dan
los músicos de primera.

III
La familia que relato
en su grandeza se ve,
Hugo Carlos y Juan José
son dos reyes vallenatos.
Aquí sí existe un mandato
de músicos a granel
Almes ya luce el laurel
con su nota prodigiosa;
tocando la caja sabrosa
Adelmo adorna el vergel.

****

HUGO CARLOS GRANADOS
Por José Atuesta Mindiola

I
Con el acordeón al pecho:
‘Aquí está, aquí lo tenéí’,
Hugo Carlos es el rey
y se encuentra satisfecho.
Él de música está hecho:
sus manos son armonías
que desgranan la alegría
del alma de un acordeón,
y brilla en su inspiración
la luz de una dinastía.

II
Como es persona creyente,
de Dios respeta sus leyes,
es el nuevo rey de reyes
aplaudido por la gente.
Es sencillo y muy decente,
habla con el acordeón
y demuestra con razón
que es músico de talento,
y va dejando en el viento
la voz de su corazón.

III
Las coronas que ha ganado
en el Festival son cinco,
es tesonero el ahínco
de competir preparado.
Es Hugo Carlos Granados
un hombre de trayectoria
que va escribiendo la historia
con su nota original;
lo que toca en Festival
es del alma y su memoria.

BLOG DEL AUTOR: José Atuesta Mindiola

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .