IGNACIO GUILLERMO CANTILLO VÁZQUEZ

Un hombre de leyes que con sus composiciones defiende la autenticidad de la música vallenata”

“Porque soy de una región de trovadores y poesías en donde el ciego Leandro Díaz alumbra más que el mismo sol”: Adrián Pablo Villamizar Zapata

Por: Ramiro Elías Álvarez Mercado

El martes primero de diciembre del año 2015 fue un día histórico para la música, el folclor y la cultura colombiana porque el género musical más importante de nuestro país, la “Música Vallenata”, fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Este reconocimiento representó la oportunidad, para que en el mundo se promoviera el aporte del vallenato al fortalecimiento del diálogo intergeneracional y el respeto por las matrices melódicas de una expresión musical que se ha construido a partir de la realidad, cotidianidad y la magia que encierra la región del Caribe colombiano.

Hace pocos días escuché tres trabajos discográficos que reunían todas esas características: las que tuvo en cuenta la Unesco para designar nuestra música vallenata como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, los cuales fueron muy bien logrados desde el punto de vista melódico, contenido literario, poético e interpretativo. Dichos trabajos se titulan: “Con Sentimiento Provinciano”, “El Sentir De Un Poeta” y “Mi Vallenato Por Siempre”, con la voces de Ivo Luis Díaz Ramos: “La Voz Auténtica del Vallenato” y Jimmy Murgas, otro cantante raizal de esos que, al igual que Ivo, mantienen la esencia vallenata criolla; contó con el respaldo de grandes acordeonistas, tales como: Almes Granados (Rey 2011), Wilber Mendoza (Rey 2013), Orángel “El Pangue” Maestre (Rey 1984) y otros dos acordeonistas también profesionales: Omar “El Zorro” Hernández y Hadiel Vega.

La grata sorpresa que me llevé fue que todas las canciones estaban compuestas con versos y melodías fieles a los cánones del vallenato clásico: paseos, merengues y sones que narran situaciones vivenciales de un compositor raizal; pero como si fuera poco, todas pertenecían al mismo autor de nombre Ignacio Cantillo Vázquez quien era desconocido para mí en ese momento.

Este varón vino al mundo en el municipio de La Paz (Cesar), el domingo 10 de enero del año 1954, en el hogar conformado por el señor Ignacio Cantillo Araújo y la señora Francisca Vázquez: él un agricultor y ella ama de casa, una pareja de sanas y buenas costumbres, virtudes que le fueron heredadas a su primogénito.

La Paz, un bello y pintoresco pueblo de nuestro Caribe, terruño de grandes exponentes de la música vallenata: los integrantes de La Dinastía López, Jorge Oñate, Emiro Zuleta Calderón, entre muchos más, fue el escenario preciso y pieza fundamental para que el pequeño Ignacio, quien residía a pocas calles de la de Los hermanos López (una de las familias más representativas del folclor vallenato por generaciones), fuera seducido por esta música embrujadora que como un tatuaje indeleble se quedó por siempre en su alma.

Cuando contaba con tan sólo 7 años de edad sus padres se trasladan a la “Bahía más linda de América”, la ciudad de Santa Marta, donde empieza sus estudios primarios en el Liceo Caribe. Ese escenario paradisíaco a orillas del mar, la Sierra Nevada, el inmenso cielo azul despierta en Cantillo el gusto por escribir versos y poesías elementales como deseo de expresar lo que sentía y plasmarlo en algunas hojas que después desaparecieron.

A la edad de 13 años recién comienza a hacer sus estudios secundarios en el histórico colegio Liceo Celedón, fuente de inspiración del maestro Rafael Calixto Escalona Martínez donde plasmó la letra de su conocido canto “El Hambre del Liceo” le sucede algo providencial, un pequeño detalle que le marcaría la vida y la pasión por la música vallenata para siempre y fue que el acompañar a su padre a visitar un paisano pacífico (natural de la Paz), también radicado en Santa Marta, nada menos y nada más que el cantautor Dagoberto López Mieles, conocido como “El Clarín de La Paz”. Al llegar a su casa lo encontraron algo ocupado y por ello, al percatarse de la presencia de los visitantes, les dijo que en ese momento no los podía atender porque estaba haciendo una composición y sí los atendía se le iba la inspiración, algo que Ignacio no entendía a su corta edad y que después con el pasar del tiempo entendería muy bien: y es que cuando la inspiración llega no se puede suspender. El Maestro Dagoberto siguió componiendo la canción bajo las miradas atentas del inquieto niño y su padre: un paseo que a la postre se convertiría en un clásico vallenato titulado “Costumbres Perdidas” en la interpretación de los Hermanos Zuleta Díaz (Poncho y Emiliano). Al notar ese ahínco con el que “El Clarín de La Paz” hilvanaba cada verso de su naciente canción, pensó que esa sería una de sus pasiones: hacer cantos vallenatos.

Luego empezó a hacer algo que denominó como “descomponer canciones” y era simplemente ponerle sus versos a melodías ya reconocidas grabadas por los artistas de moda: Calixto Ochoa, Alfredo Gutiérrez, Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez, Abel Antonio Villa, etc. y después de ese ensayo empieza a hacer sus propias melodías.

Se gradúa de bachiller, y en el año 1974 llega a la fría capital colombiana, Bogotá, a hacer sus estudios superiores en la Universidad Libre donde se graduó como Abogado y Especialista en Sociedades Comerciales. La nostalgia y tristeza causada por la falta de su terruño, el mar, la playa, su entorno provinciano se convierten en una aliada para componer, con lo que suplía esa sensación de soledad y nostalgia. Es así como nace su primera composición titulada “Sentimiento Provinciano” con una letra muy diciente y nostálgica, donde añora sus días de niñez y adolescencia en su amada tierra, con un sentimiento donde ya se percibe el vallenato de verdad y se puede aplicar perfectamente la frase: “el vallenato se cuenta y se canta”.

El Dr. Cantillo se describe como “un hombre Caribe con todo lo que ello implica”: el amor a su tierra, costumbres, gastronomía, historias y leyendas, las cuales conserva intactas en su mente a pesar de vivir por más de cuatro décadas lejos de ella y en un contexto muy distinto como lo es Bogotá. Precisamente ese arraigo por su pasado se convierte en un detonante y empiezan a fluir cantos y melodías de corte clásico, donde narra vivencias propias y otras de personas allegadas o historias que conoce en el trasegar de su vida: canciones narrativas, costumbristas, poéticas, sociales, románticas, espirituales y amorosas; el manejo de las figuras literarias es exquisito, el contenido literario de alto nivel y una métrica precisa. Sus melodías son alegres, arrulladoras y nostálgicas acordes con la letra de las canciones enmarcadas dentro de los cánones del vallenato clásico, raizal y auténtico que tanto nos gusta, ese mismo que la Unesco pide a gritos que debemos preservar.

Casado con la también abogada María Esperanza Mojica, oriunda del departamento de Boyacá, su verdadero amor y musa inspiradora de varios de sus cantos como: “Contigo lo tengo todo”, “Mis recuerdos y tú”, “María Esperanza”.

Cantillo Vázquez hizo canciones desde hace muchos años y las tenía archivadas en el baúl de los recuerdos, porque como bien lo dije al principio es la pasión que lleva en su corazón desde niño, pero nunca se había preocupado para que se las grabaran, solo las compartía con un grupo cerrado de amigos en parrandas y tertulias privadas, muchas veces con la compañía del acordeón de Hadiel Vega, la guitarra de Carlos Maldonado y las voces de Hernán Cuesta y Alejandro Tuidman, quienes se convirtieron en sus escuderos y colaboradores musicales.

En una de esas parrandas su amigo, colega y notario Leovedis Martínez, asombrado y encantado con sus canciones le propone en una visita a Valledupar hacer algunos acercamientos con cantantes y acordeonistas para cristalizar la grabación de algunos de sus temas y es así como surge este proyecto musical que nos viene mostrando hace algunos años: 30 canciones grabadas que nos hace rememorar las grandes épocas de la música de “Francisco El Hombre”.

LISTA DE VIDEOS:

  1. El Inocente (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  2. Ay Hombe Sumercé (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  3. Vuelve Conmigo (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  4. Oye Mamá (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  5. Mi Vallenato por Siempre (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  6. La Inocencia del Amor (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  7. Mis Recuerdos y Tú (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  8. Hermanos de la Vida (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)
  9. Dime Tú (feat. Ivo Díaz & Almes Granados)

En el año 2018 animado por sus amigos de parrandas, tertulias y seguidores de sus canciones se presentó en el festival de Nobsa (Boyacá) en la modalidad de canción inédita con un merengue en homenaje al rey vallenato de ese mismo año en Valledupar: el boyacense Julián Mojica, titulado “Ay Hombe Sumercé”, donde ocupó un honroso segundo lugar, tema que tuvo mucha aceptación y se metió en el corazón de los habitantes del altiplano cundiboyacense.

Algunas de las canciones de “este hombre de leyes”, que con sus composiciones defiende la autenticidad de la música vallenata, son:
– Recuerdos del Festival
– Añoranzas
– Alma herida
– Nace un querer
– No te dejes
– El sentir de un poeta
– Recuerdos y vivencias
– Así era mi pueblo
– Inspiración y sentimiento
– La peleadera.

A todos los lectores, muy amablemente, los invito a escuchar las canciones del Dr. Ignacio Guillermo Cantillo Vázquez, porque seguramente más de uno, al igual que yo, sentirá y pensará que el vallenato aún respira, aunque se encuentra en cuidados intensivos.

CANA YOU TUBE :
Ignacio Cantillo Vásquez – Tema

BLOG DEL AUTOR: Ramiro Elías Álvarez Mercado

2 comentarios

  • No tenia conocimiento que el doctor Nacho fuera un gran compositor, la última vez que lo ví fue en el festival vallenato del 2017 o del 2018 no preciso bien pero no sabía que le gustara tanto esa música hermosa que me encanta a mi. A escucharlo pues.

    Me gusta

    • Ramiro Elías Álvarez Mercado

      Don Orlando Barros muchas gracias por leer y opinar sobre mis escritos, ahí le queda de tarea escuchar las 30 canciones del Dr Ignacio Cantillo Vázquez grabadas hasta el momento, un abrazo y bendiciones

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .