Por Donaldo Mendoza.*

Aclaro que no me he equivocado, ella se presenta con su sello musical: «Sandra Daza, la dama del vallenato». Pero yo he querido elevarla al altar de las musas inspiradoras. Y así la he percibido: una mujer auténtica, que se asume con las gracias que la madre Natura le concedió. Casualmente la descubrí en Youtube en una pausa que hice mientras leía una obra sobre pintores y pinturas célebres. Y hubo la conjunción de dos realidades.

Confieso que las novedades del mundo vallenato en la provincia del Cesar y La Guajira a mí me llegan tarde, en Popayán. En efecto, le escuché cantar a Sandra Daza ‘Mal entendido’, del compositor Edilberto Daza, acompañada no de un conjunto de acordeón, sino de guitarras; y, tan pronto terminó el canto, escribí al whatsapp de personas amigas en Valledupar y Codazzi, preguntándoles por la señora que cantaba ese vallenato de manera tan bella y auténtica. Confieso que me sentí avergonzado de mi ignorancia: “Donaldo, es una señora ya famosa que canta vallenatos”, fue la coral respuesta que recibí.

La conjunción de realidades que anoté, se refiere a un asunto cultural que conecta a Sandra con la pintura renacentista y romántica. En efecto, en aquellas calendas el modelo ideal de mujer para los artistas eran las damas de contextura recia, que unificaran, en justa proporción, lo sólido, lo vigoroso y lo sano. Era la misma condición que ponían los príncipes o reyes para casarse. Dado que la mujer delgada se asociaba a ‘desnutrida, enfermiza y débil’. Y así de repente llegó esta dama, con un perfil de madonna renacentista, vestida de espléndida manta guajira, ¡cantando vallenatos!

Algo de asombro hubo también. En efecto, Sandra Daza es lo más opuesto a la imagen convencional de mujeres que cantan música vallenata. Sandra es así, tal como Natura quiso. Las convencionales buscan la métrica del 60-90-60, que responde al canon comercial, para vender un producto que estimule la fantasía y el deseo masculino. Es como un truco, “y de eso se trata”, dirá cualquier empresario. Y así aparecen en los conciertos, para ponernos en un dilema, entre valorar el canto, o quedarnos en la contemplación concupiscente de pechos, glúteos y labios.

Sandra Daza con su padre compositor Edilberto Daza.

Sandra Daza, en cambio, llega y se planta en el estrado solo con los dones de Natura. Sin más afeites que el atuendo renacentista de su manta guajira, con una voz de diáfana fonética y con las notas exactas que la melodía exige. El resultado es un canto auténtico, que responde a un canon universal, y le garantiza a la música vallenata identidad cultural. Requisitos, en suma, para ser escuchada en cualquier lugar del mundo.

Otra conjunción que vale la pena considerar, a propósito de universal, son los doscientos años de la muerte del más grande de los músicos, Ludwig van Beethoven, que se celebrarán en 2027. No es temeridad pensar que Sandra Daza sea una de las voces universales del vallenato en los siglos por venir.

*Bio Breve: Sandra Daza Martínez, conocida en el mundo musical como «La Dama del Vallenato», es una talentosa cantante colombiana nacida en Valledupar, la cuna del vallenato. Su propuesta musical destaca por un estilo único y sentimental con el que busca preservar las raíces del folclor tradicional. Es hija del célebre compositor vallenato Edilberto Daza, cuyas canciones interpreta y preserva con orgullo.♦ ✉ sandradaza0424@gmail.com. FB:@ladamadelvallenatodeverdad. Instagram @sandradazam *

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*Donaldo Mendoza Meneses es un destacado docente, columnista y gestor cultural colombiano, reconocido principalmente por su labor intelectual en los departamentos del Cesar y el Cauca. Es natural de Agustín Codazzi, Cesar. Debido a su larga permanencia y aportes en la ciudad de Popayán, es considerado un «prócer cesarense en el Cauca». Se graduó como bachiller en el Colegio Nacional Agustín Codazzi (1974) y posteriormente obtuvo el título de Magíster en Educación y Filosofía Latinoamericana, U. Sto. Tomás de Aquino. Es un prolífico columnista. Ha colaborado con medios como El Espectador, El Liberal (Popayán), Proclama del Cauca, El Pilón y El Portal Vallenato.Se le reconoce por su agudeza crítica y su capacidad para analizar la realidad social y literaria de Colombia.♦
✉donaldomendoza.inem@gmail.com *